Durante 2025, el Gobierno ruso implementó decisiones clave en el ámbito tecnológico, incluyendo normativas relacionadas con la aviación no tripulada y el anuncio de nuevas leyes orientadas al desarrollo de la bioeconomía para 2026, un modelo que promueve el uso eficiente de recursos biológicos renovables con el fin de disminuir la contaminación y afianzar un desarrollo constante. En este contexto, el presidente Vladímir Putin comunicó las previsiones económicas para el cierre de 2023, anticipando un incremento del producto interno bruto del 1 %, tras una etapa de desaceleración, según informó EFECOM.
Putin explicó que la economía experimentó una ralentización este año, con la inflación reduciéndose y acompañando al descenso en el ritmo de crecimiento económico. Durante una sesión celebrada en el Kremlin junto al gabinete ministerial, el mandatario explicó que la economía rusa concluiría el año con un 1 % de alza en su PIB, mientras que la inflación se mantendría cercana o incluso por debajo del 6 %. EFECOM reportó que el jefe de Estado valoró que estos datos se alinean a los objetivos establecidos por el gobierno.
De cara al futuro inmediato, el líder ruso se refirió a las previsiones del Banco Central de Rusia para 2024, que sitúan la inflación entre el 4 % y el 5 %. Putin puntualizó que el mantenimiento de bajos niveles de desempleo y de inflación controlada constituye una base para comenzar a intensificar el dinamismo económico nacional próximamente. Además, subrayó la preparación de un plan estructural de cambios económicos hasta 2030, cuya implementación consideró fundamental para que Rusia alcance un ritmo de crecimiento equiparable al promedio mundial.
Según detalló EFECOM, Putin insistió en que la eficacia en la producción está estrechamente vinculada a la integración de tecnologías avanzadas. El mandatario hizo referencia a la automatización, el empleo de robots industriales y la adopción extensiva de soluciones digitales, como plataformas electrónicas e inteligencia artificial, como herramientas imprescindibles para potenciar la economía de oferta y posicionar a Rusia dentro del nuevo orden tecnológico global.
Durante su intervención televisada, Putin también mencionó la legislación referida al control de drones y el desarrollo de la bioeconomía. Señaló que la estrategia tecnológica nacional ya sentó sus bases y que será fortalecida en los próximos años con la introducción de normativas que faciliten la transición hacia sectores productivos de mayor valor agregado y menor impacto ambiental.
El pronóstico oficial de crecimiento contrasta con las cifras anteriores, ya que para 2024 se anticipa una expansión del 4,1 %, lo que representa una aceleración notoria respecto al cierre proyectado para 2023. EFECOM consignó que el repunte esperado está sujeto a la consolidación de las transformaciones tecnológicas y la capacidad del gobierno para sostener las tendencias de empleo e inflación bajo control.
Putin reafirmó la voluntad de su ejecutivo de aplicar de inmediato los cambios previstos en el plan nacional, remarcando la necesidad de formar durante el próximo año una base que facilite el crecimiento económico al nivel global. Entre las áreas priorizadas figura la extensión de la automatización y la digitalización, sumadas a un enfoque creciente en soluciones basadas en inteligencia artificial, que el mandatario definió como factores determinantes en el camino hacia el nuevo paradigma industrial.
EFECOM también señaló que la bioeconomía recibirá un impulso normativo en 2026, con nuevas leyes orientadas a racionalizar el uso de materiales biológicos renovables, y que esta orientación responde tanto a desafíos ambientales como a metas de desarrollo sostenible establecidas por el gobierno. Según Putin, esta transición tecnológica sustentará la estabilidad de precios y el fortalecimiento de la estructura productiva, además de alentar la modernización de los sectores económicos clave.
El liderazgo ruso planteó que el éxito de la estrategia de crecimiento económico requerirá la sinergia entre innovación tecnológica y reformas estructurales, con la finalidad de crear condiciones que permitan a Rusia posicionarse entre las principales economías mundiales. Según EFECOM, la combinación de baja inflación, desempleo controlado y avance tecnológico constituye el núcleo del enfoque oficial para estabilizar los precios e impulsar la competitividad del país durante los próximos años.

