Natalia Kidd
Buenos Aires, 24 oct (EFECOM).- El precio del dólar volvió a subir este viernes en Argentina, mientras que la Bolsa de Buenos Aires cerró en positivo, a la espera de los comicios legislativos del próximo domingo y tras semanas de alta volatilidad financiera por los temores a una mayor depreciación del peso argentino tras las elecciones.
El índice S&P Merval de las empresas líderes de la Bolsa de Buenos Aires subió este viernes 1,04 %, mientras que los títulos públicos argentinos en dólares operaron con tendencia dispar.
Tanto el mercado de acciones como el de renta fija han exhibido una alta volatilidad en los últimos meses, en extremo sensibles a la dinámica política en Argentina de cara a las elecciones de medio término del próximo domingo y a las crecientes tensiones financieras, en particular en la plaza cambiaria.
Las elecciones del domingo determinarán la nueva conformación del Congreso a partir del 10 de diciembre y si la fuerza gobernante, la ultraderechista La Libertad Avanza (LLA) -hoy minoritaria en ambas cámaras parlamentarias- logra o no sumar las bancas suficientes para garantizar la aprobación de reformas en el ámbito laboral y tributario, bien vistas 'a priori' por los inversores.
Las últimas encuestas plantean una alta polarización entre La Libertad Avanza y el frente peronista Fuerza Patria, aunque no hay unanimidad entre los sondeos sobre cuál de las dos fuerzas obtendrá más votos a nivel nacional.
Para Juan Manuel Franco, economista jefe de la firma SBS, "la clave será la interpretación del resultado electoral por parte del mercado y las implicancias sobre las condiciones financieras".
Los más recientes informes que las firmas de gestión de inversiones envían a sus clientes apuntan a que lo más probable sea un empate técnico y que, si se da ese escenario o un triunfo acotado de LLA (entre 34 % y 38 % de los votos), acciones y bonos mantendrán sus cotizaciones o subirán ligeramente tras los comicios.
Una victoria oficialista holgada (más del 38 %) desataría una ola alcista, mientras que una derrota amplia (30 % o menos) golpearía a los activos argentinos, según esos análisis.
Más allá de la incertidumbre sobre cómo quedará el tablero parlamentario a partir de diciembre, el resultado del domingo revelará qué nivel de validación ciudadana tiene el Gobierno de Milei y con cuánto margen de aprobación popular cuenta para profundizar su programa económico ultraliberal.
La otra gran duda de los inversores se centra en si finalmente, como vaticinan muchos analistas financieros y operadores del mercado, se harán modificaciones al régimen cambiario de libre flotación entre bandas, puesto en marcha a medidos de abril pasado.
Los inversores también se preguntan cómo interpretará la Casa Blanca el resultado que obtenga el domingo el oficialismo, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condicionara el alcance de la millonaria asistencia financiera prometida a Milei a un triunfo electoral de la fuerza gobernante.
De momento, la ayuda del Gobierno de Trump a Milei se ha concretado en las últimas dos semanas con intervenciones del Tesoro de los Estados Unidos en el mercado cambiario del país suramericano mediante la compra de pesos argentinos -por unos 1.200 millones de dólares hasta el momento, según cálculos privados-, una operación inédita orientada a intentar sostener el valor de la moneda argentina.
Pese a que el Gobierno de Milei ha reiterado que no habrá cambios en el régimen cambiario sin importar el resultado electoral, los inversores creen que el esquema de bandas no es sostenible y, ante el temor de una recalibración que implique una mayor depreciación del peso, no han cesado de comprar dólares.
"El mercado llega a las elecciones con una posición de excesivo pesimismo y conservadurismo. La elevada incertidumbre política llevó a un mercado sobredolarizado", apuntó hoy la firma Delphos Investment.
Este viernes, la cotización del dólar subió 10 pesos en el estatal Banco Nación, a un máximo de 1.515 pesos para la venta al público, mientras que en la plaza mayorista saltó 41,50 pesos, a 1.491,50 pesos.
El consenso del mercado es que Argentina no puede seguir perdiendo dólares para sostener al peso. El Banco Central cerró este viernes con reservas brutas por 41.211 millones de dólares, pero, según cálculos privados, las reservas líquidas rondan los 18.000 millones y las netas, unos 5.100 millones.
Un esquema cambiario más flexible permitiría a Argentina acumular reservas, no solo para fortalecer su posición ante las tensiones en el tipo de cambio, sino también para despejar las dudas sobre su capacidad para hacer frente a los abultados compromisos de deuda del próximo año. EFECOM

