Irún (Gipuzkoa), 29 mar (EFE).- El Bidasoa-Irun, que rescató un punto con el tiempo a cero ante el Balonmano Torrelavega en la última jornada, se enfrenta este domingo en Cangas al Frigoríficos del Morrazo, en una de las canchas en la que más sufren los guipuzcoanos para puntuar de toda la Asobal.
Los bidasotarras resoplaron aliviados la última jornada cuando firmaron un empate muy trabajado ante Bathco Torrelavega, que desperdició un siete metros al final ante el joven guardameta David Faílde, y ahora tratarán de tomar impulso en el pabellón gallego considerado como uno de los más complicados de la competición.
Frigoríficos, en una de sus mejores temporadas pero metido como siempre en la pelea por la salvación, le ha dado algunos disgustos en años anteriores al conjunto de Irún, con un empate a 24 en la campaña 21-22, una derrota hace dos temporadas (27-26) y la pasada también le hizo sudar a los amarillos hasta el final (25-27).
Todo lo que no sea un triunfo para el Bidasoa-Irun supondrá un paso atrás en su lucha por la segunda plaza, porque hay muchos rivales en esa misma pelea y el que se descuide tiene riesgo de pagarlo muy caro a finales de mayo.
El técnico del Bidasoa, Álex Mozas, ha podido preparar bien este partido al estar liberado de la eliminatoria previa de acceso a los cuartos de final de la Liga Europea que se juega entre ésta y la próxima semana, ronda para la que está clasificado y además el técnico madrileño cuenta con casi toda su plantilla a disposición.
Mozas debería recuperar al chileno Rodrigo Salinas, que no pudo participar en el último partido, pero que se espera pueda viajar, y podría estar disponible también el portero polaco Jakub Skrzyniarz, baja desde enero. El lateral Tito Díaz, en su séptimo mes de recuperación de una intervención de rodilla, deberá de esperar algo más. EFE
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