JustEat considera que la operación con el inversor Prosus es "compleja" y "llevará tiempo"

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Madrid, 10 mar (EFECOM).- El director general de Just Eat Take Away en España, Íñigo Barea, ha afirmado este lunes que el acuerdo con el grupo de inversión neerlandés Prosus, por 4.100 millones de euros, por la totalidad de las acciones la empresa de pedidos, es una operación "compleja" que "llevará mucho tiempo".

El director general de Just Eat en España ha participado este lunes en la jornada "Cómo evolucionará el delivery (entrega a domicilio) en los próximos años: tendencias y nuevas oportunidades" en la feria de la restauración HIP 2025, en Ifema Madrid.

Durante el evento, Barea ha confirmado el acuerdo, hecho público a finales de febrero, con el grupo de inversión.

Prosus, brazo inversor de la firma tecnológica sudafricana Naspers con sede en Ámsterdam, explicó el pasado febrero que ha ofrecido a las accionistas de Just Eat Takeaway 20,30 euros por acción, lo que supone una prima del 49 % sobre el precio promedio ponderado de los últimos tres meses, y del 22 % sobre el precio más alto en ese mismo período.

Barea ha destacado que el precio de compra está "muy por encima" del precio de acción; ya en el momento del anuncio, las acciones de la empresa subieron un 52,90 % en la bolsa de Ámsterdam.

"El foco va a seguir siendo el mismo que antes del anuncio de la operación", ha adelantado el responsable, que ha señalado como principal objetivo de la empresa el "ofrecer el mejor servicio" a los consumidores con un modelo híbrido que combina los pedidos de grandes empresas con las pequeñas tiendas.

En un resumen del primer trimestre del año, Barea ha destacado el acuerdo alcanzado con Carrefour y ha avanzado que la intención de la empresa es "seguir llegando acuerdos" con más compañías.

"Son las reglas y es con lo que tenemos que jugar", ha asegurado el responsable de Just Eat en España en relación a la Ley Rider, que prohíbe que las plataformas digitales puedan utilizar a trabajadores autónomos como repartidores.

La empresa, que cuenta con unos 3.000 repartidores en plantilla, ha apostado por el diálogo con los sindicatos y el Gobierno para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del sector y avanzar dentro de un modelo de negocio que alcanzó su pico durante la pandemia.

No obstante, ha dicho que la falta flexibilidad en el Estatuto de los Trabajadores.

Tal y como ha asegurado, se trata de un sector "tremendamente dinámico" en el que el tiempo determina el comportamiento de los pedidos en ciudades como Madrid y que no puede predecir, por ejemplo, si lloverá o no, algo que afecta a unos horarios que, según el estatuto, hay que organizar con antelación.

El director general ha reiterado la necesidad de hacer las reclamaciones oportunas para la mejora del sector a través de "las vías correctas" a la vez que ha anotado que "que una cosa no guste no quiere decir que no haya que cumplirla".

Las condiciones laborales dentro del sector "van a seguir estando encima de la mesa" en los próximos años con algún debate y discusión "un poco agrio" pero necesarios ya que el sector tiene "un potencial muy grande", ha concluido. EFECOM