Zaragoza, 28 feb (EFE).- El entrenador del Real Zaragoza, Miguel Angel Ramírez, ha señalado que el partido que este sábado enfrentará a su equipo contra el Sporting de Gijón es "muy especial" porque es un club al que quiere "muchísimo".
"En mi estancia allí generamos algo muy especial que nunca había vivido, con empleados, con toda plantilla, una relación deportiva y personal muy sana e increíble. Logramos transformar un club en el día a día y fuimos capaces de cambiar muchas cosas. Llevamos al equipo de estar cerca de descender a estar cerca de ascender", ha añadido en rueda de prensa.
A pesar de la situación del equipo aragonés, a cuatro puntos del descenso, el técnico 'blanquillo' no considera que el partido sea una final sino un encuentro importante en casa que quieren ganar.
El objetivo, tanto para el técnico como para la plantilla, según ha señalado Miguel Angel Ramírez, es sumar los seis puntos en los dos próximos encuentros que el conjunto maño va a jugar de forma consecutiva en La Romareda (Sporting y Eldense).
A este respecto, y ante la mala racha que atraviesa el equipo, que le ha llevado a posiciones cercanas al descenso, ha indicado que los primeros que quieren ganar son los jugadores.
Sobre el ambiente que puede registrar el estadio zaragozano y los cánticos que se escucharon en el primer encuentro del técnico canario en su debut en él, ha indicado que no se lo toma como algo personal.
"Me ocupa cero energía porque todo lo que no está bajo mi influencia no me desgasta. Pongo toda mi energía en el trabajo y en lo que me corresponde. Cero desgaste", ha asegurado.
Preguntado por si una derrota podría suponer su destitución, Ramírez ha indicado que sabe que lo van a echar pero que no sabe si en una semana, en un año o en cuatro pero que no sabe si eso es lo mejor para la estabilidad deportiva de un club.
"No creo que sea lo mejor ser cortoplacistas sino tener una visión de hacer algo grande y no hablo por mí, hablo por el club. A mí me da igual porque me van a echar. No sé cuando y me da igual. Vivo cada día como si fuera el último y voy a trabajar hasta el último día con las mismas ganas", ha subrayado.
El técnico zaragocista ha lamentado que los rivales no someten al equipo pero que con poco les hacen gol y espera que el partido de Granada de la pasada jornada, en el que consiguieron empatar después de ir perdiendo 0-2, suponga un punto de inflexión. EFE

