Gobierno y Junta coinciden en derribo del Algarrobico pero se enfrentan en cómo ejecutarlo

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Sevilla, 11 feb (EFE).- El Gobierno central y el de Andalucía han reafirmado su voluntad de derribo del hotel El Algarrobico, aunque han vuelto a enfrentarse en la forma de ejecutarlo: el primero es partidario de la expropiación previa del terreno y el segundo dice que la solución pasa por la nulidad de su licencia urbanística.

Tras dos décadas de litigios sobre esta mole de ladrillo ubicada en Carboneras (Almería), el Consejo de Ministros ha dado este martes luz verde al inicio del proceso para expropiar parte de los terrenos donde se ubica el hotel y recuperar el paraje natural del Cabo de Gata donde se levanta este icono del ladrillazo, según el Ejecutivo central.

La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el objetivo es "pasar página sobre un pasado urbanístico, un boom inmobiliario que dejaba a espaldas los ecosistemas y la protección de los espacios naturales".

El Consejo de Ministros, como anunció este lunes la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, en una visita a la zona, ha aprobado la declaración de utilidad pública de El Algarrobico como paso previo para poder iniciar el procedimiento de expropiación para su demolición.

"Esperamos trabajar de la mano con la Junta de Andalucía para quitarnos esta figura tan nefasta" para los ecosistemas como es el hotel de El Algarrobico, "tan representativo de atropellos urbanísticos" contra el medio ambiente, ha dicho Aagesen.

Ha recordado el protocolo que se firmó para la protección de la playa del Algarrobico en 2011 entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía con un acuerdo de "forma clara y contundente" sobre la responsabilidad de los gastos de la demolición y la gestión de los residuos y quién era responsable de la restauración de esa playa.

Una parte del hotel se ubica en la zona de dominio público marítimo terrestre sobre el que la Administración central tiene competencia pero otra "se adentra más allá de este límite", en suelo de competencia autonómica.

La Junta y el Gobierno llevan desde hace mucho tiempo anunciando el derribo, pero nunca se acaba solucionando el problema por interminables procesos judiciales.

Coincidiendo con el nuevo paso dado por del Ejecutivo central sobre el hotel, el Gobierno andaluz ha insistido este martes en que la solución para el derribo pasa más bien por la nulidad de la licencia urbanística por parte del Ayuntamiento de Carboneras (Almería), cumpliendo una orden judicial.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la Junta, la portavoz Carolina España ha rechazado la fórmula de la expropiación dado que sería motivo de recursos y el proceso "se podría eternizar".

España cree además que el anuncio de la decisión del Gobierno central supone una "falta de lealtad" no solo hacia la Junta sino al propio Ejecutivo central, puesto que en marzo de 2024 ambas administraciones coincidieron en la comisión mixta en que la solución pasaba por la nulidad de la licencia urbanística.

Según la portavoz, el convenio firmado en 2011 entre ambas administraciones definía las responsabilidades de cada una, de modo que el Gobierno iba a ser el encargado de derribar la mole construida y la Junta de gestionar los residuos que se produjeran una vez que se realice el derribo.

"¿Por qué cambia ahora al método de la expropiación?", se ha preguntado España, quien ha recordado que en 2009 "se dejó morir" la solución de la expropiación que se planteó por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y se insistió en que la "vía mas idónea" era la nulidad de la licencia por parte del Ayuntamiento de Carboneras.

Se trata de "una vuelta al pasado" y un cambio de opinión que no se entiende desde Andalucía, ha sostenido España, quien ha recalcado en que un procedimiento de expropiación es "susceptible de recurso y esto se puede judicializar de forma eterna".

Las diferencias entre Gobierno y Junta han tenido su traslación a los partidos que los sustentan, de forma que el PSOE andaluz ha emplazado al Ejecutivo autonómico a iniciar las gestiones de su competencia en el Algarrobico, mientras que el PP-A ha criticado la "deslealtad institucional" de María Jesús Montero al buscar un nuevo enfrentamiento.

El portavoz adjunto del PSOE-A, Josele Aguilar, ha pedido a la Junta que inicie las gestiones que son "de su competencia y responsabilidad" en relación con el hotel para poder iniciar las obras de demolición anunciadas por el Gobierno central.

Por su parte, en declaraciones a Canal Sur Radio, el portavoz parlamentario del PP andaluz, Toni Martín, ha censurado la que considera "deslealtad institucional" de Montero sobre el hotel: "Hablamos de un problema gravísimo que creó el PSOE hace 25 años, pero que ahora, de pronto, aparece un día, sin avisar a nadie, la ministra en Almería y anuncia esto", ha indicado. EFE