León, 6 oct (EFE).- El excampeón de España de maratón Jorge Blanco ha puesto "el foco", según declaró a EFE, en el medio maratón que se disputará en Valencia el próximo 27 de octubre después de fracasar en el campeonato de España de esta distancia disputado en Albacete, donde se quedó lejos del podio tras ocupar la novena posición, sexto entre los españoles.
"Aunque no era un objetivo prioritario de la temporada, si quería hacer un buen campeonato porque las sensaciones previas eran positivas y quizá, en condiciones normales, podría haber aspirado a la tercera plaza porque "Chiqui" Pérez -a la postre campeón- estaba intratable", señaló el corredor leonés.
Blanco estuvo siempre entre las posiciones cabeceras, manteniéndose cerca del soriano Javi Guerra, que acabaría tercero en el nacional, para después decolgarse y, a partir del kilómetro 20, optó "no exprimir más la resistencia y dejar de sufrir, pensando también en las próximas citas".
El atleta de Assics acabó con un tiempo de 1h:04.49, lejos de su mejor registro personal que intentará batir en la capital levantina, sobre un circuito más favorable al nivel del mar y en el que pretende que la marca le acerque a las competiciones internacionales que se disputarán en esta temporada, tanto en pista cubierta, como al aire libre con el mundial de Tokio.
En las anteriores ocasiones en las que disputó el campeonato de España de medio maratón siempre concluyó también entre los diez primeros, estrenándose en 2020 con un quinto puesto, uno año después logró su único podio hasta ahora -bronce- en Oruña de Piélagos (Cantabria), para el siguiente año en Paterna (Valencia) ser cuarto aquejado de COVID y en la última edición en Santander ser octavo por un problema en el gemelo. EFE
1010625
fps/lm/erbq/arh
Últimas Noticias
Hoy será noticia. Viernes, 27 de marzo
El SUP rechaza las acusaciones de racismo en relación a la actuación policial en Usera
Feijóo pide una "profunda reflexión" ante el caso de Noelia: "Las instituciones que debían proteger le fallaron"
Alberto Núñez Feijóo critica la actuación de las autoridades tras la eutanasia de Noelia, una joven barcelonesa de 25 años con paraplejia, y reclama responsabilidad, asegurando que “el sistema público le falló desde la infancia”


