Daniel Luque deslumbró en Ciudad Real

Guardar

Ciudad Real, 18 ago (EFE).- Luque puso de manifiesto en Ciudad Real su deslumbrante momento con un lote sin aparentes opciones, destacando su gran faena al quinto, en una tarde de entrega sin triunfo a hombros, cada uno en su estilo, de Borja Jiménez y El Fandi.

Mal comenzó la corrida, con el primero siendo devuelto por arrastrar los cuartos traseros. En su lugar salió un sobrero bien hecho al que El Fandi le dio fiesta en los tres tercios, recibiéndolo de rodillas con varias largas cambiadas de rodillas, tres pares de banderillas, incluido un dos en uno, y una faena de muleta también iniciada de hinojos, abundante, entregada a su manera, sin dejarse nada dentro aunque sin dejar nada para el recuerdo tampoco.

Su voluntad inequívoca de agradar fue premiada con una oreja tras matar a la primera.

Poco pudo rascar el granadino del deslucido cuarto más allá de un quite por navarras y el consabido y atlético tercio de banderillas.

Daniel Luque se montó encima del segundo, un toro remiso en los dos primeros tercios pero que en el último rompió hacía adelante merced al trato dispensado por el sevillano, que no lo molestó con brusquedades sino con toques levísimos, casi insinuados, tras los que fue el de Gavira García.

Fue un trasteo de derechas a pesar del magnífico viaje mostrado también por el pitón izquierdo en una tanda aislada, meciendo la cintura, de colocación perfilera y facilidad absoluta, malograda con la espada.

El nivel mostrado por Luque en el quinto está solo al alcance de los elegidos, y en este momento, Luque está en ese grupo. Se inventó una faena con momentos de gran estética y composición a un ejemplar que no hacía albergar tales esperanzas vista su condición de escasa entrega inicial. Mas Luque lo acarició, citó con delicadeza, bamboleó muleta y cintura, y compuso una sinfonía de toreo inverosímil por ambos pitones, de uno en uno, sí, pero de gran valía ante un toro que lo tuvo dentro y se lo supieron sacar.

El tesón de Borja Jiménez tornó la primeriza deslucida condición del tercero en más potable en el último tramo del trasteo, optando por la cercanía y la insistencia, sin posible brillo estético, hasta serle concedida una oreja tras matar saliéndose de la suerte.

Hubo torería en el recibo de capote de Borja Jiménez al último de la tarde, bien picado por Tito Sandoval. La labor de faena resultó trabajosa por la renuente y desclasada condición del de Gavira García, que topaba y se frenaba.

Porfió Jiménez, tapándole la cara y tocando con brusquedad para incitar la acometida, que fue media arrancada. A pesar de la petición de oreja el palco no asomó el pañuelo para enfado de torero y público.

FICHA: Plaza de toros de Ciudad Real. Tercer festejo de feria. Corrida de toros. Media entrada.

Se lidiaron seis toros de Salvador Gavira García, bien presentados. Primero bis muy manejable. Segundo noble y soso. Tercero de menos a algo más. Cuarto deslucido. Quinto de menos a más y mejor. Sexto sin clase.

El Fandi, que sustituía a Miguel Ángel Perera (de azul pavo y oro): estocada entera algo trasera y tendida (oreja): estocada entera trasera (ovación con saludos).

Daniel Luque (de azul celeste y oro): pinchazo, pinchazo hondo y descabello (ovación con saludos tras aviso); estocada entera arriba (dos orejas con aviso).

Borja Jiménez, que debutaba en esta plaza (de tabaco y oro): estocada entera desprendida (oreja); casi entera algo trasera (vuelta al ruedo tras petición no atendida).

Iván García y Jesús Arruga saludaron tras banderillear al segundo.

Daniel Luque salió a hombros. EFE

J.C.S./fp

1011027