Roma, 10 jun (EFE).- El burgalés Dani Arce, que accedió a la final con el mejor tiempo de todos los participantes, concluyó este lunes quinto en la final de los 3.000 metros obstáculos de los Europeos de Roma, aunque desveló que participó "acatarrado" por pasar un control antidopaje tras la semifinal que le dejó "debilitado" por haberlo superado sudado y sin chaqueta.
"He hecho lo que he podido. He visto que se iba el italiano y las ratas se quedan detrás esperando mi movimiento. Es lo que hay. Es una carrera y yo voy a ganar, encima en el estado que estoy", dijo en zona mixta a un grupo de medios españoles, entre los que estaba EFE.
"Sí que es verdad que en la semifinal estaba muy bien, pero nada más salir de la zona mixta me cogió un 'anti-dopping' y me metió en una sala a 15 grados con esta sudada que llevo. Estoy acatarrado y puede ser que me haya debilitado", desveló.
"No es justo porque deberíamos pasar todos por esas condiciones y solo las he pasado yo. No me dejaron cambiarme y he estado estos días con medicación y gracias a los médicos de la federación española he podido correr", añadió.
Arce, pese a que llegó liderar la carrera tras alcanzar a Zoghlami, llegó muy justo de fuerzas a ese momento decisivo en la última curva y la prueba fue que tras el último obstáculo no pudo mantener el ritmo y también se vio superado Frederik Ruppert, entrando en meta quinto en 8:16.70.
"He dejado ir al italiano por salir un poco atrás. Cuando me he dado cuenta estaba lejos, he salido a por él y el resto se ha aprovechado. Pero yo sabía a lo que venía, prefería salir en camilla que no intentarlo", comentó.
"Estoy contento. He dado todo lo posible y nada. Lo malo, eso, que vienes hasta aquí cuidando todo, llegas al día clave pasas a 'anti-dopping' y te la lían. A los Juegos me llevaré una camiseta de manga larga, que es lo que he aprendido aquí", señaló.
"He sufrido, pero yo siempre sufro. Si no hubiera tirado de todo el grupo y me hubiera quedado igual hubiera podido enganchar una medalla. Me he notado congestionado, sin energía. Hay que aprender eso, en los buenos se aprende y en los malos también", insistió.
Arce fue el que lanzó el ataque ante el conservadurismo de sus rivales. "Pensé que la gente se iba a atrever, no ha sido así y yo me considero un tío de cojones, de no tener miedo y de enfrentar las adversidades de frente. Lo volvería a hacer y me volvería a equivocar. Lo que sí no haría es salir sin chaqueta", puntualizó.
"Al ver que no salía nadie, he dicho: al italiano le cojo. Con huevos para adelante. No me conformaba con el bronce, venía a por el oro. Si pillaba broce o plata de puta madre, pero venía a por el oro", sentenció, antes de marcharse frustrado, entre lágrimas.
Ésta fue la tercera final europea de Dani Arce. En Berlín 2018 fue sexto y en Múnich 2022 cuarto. EFE
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