La metamorfosis constante del Espanyol: Luis García, Ramis y Manolo González

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Barcelona, 21 mar (EFE).- El Espanyol vive en una metamorfosis constante sobre el césped debido a los cambios de entrenador que ha experimentado esta temporada, que arrancó con Luis García en el banquillo, siguió con Luis Miguel Ramis y acaba con Manolo González como máximo responsable del primer equipo.

Los tres técnicos llegaron con el mismo objetivo en mente, el ascenso. Sin embargo, su receta futbolística era distinta. Luis García proponía un fútbol alegre, ofensivo y protagonista. Hasta la jornada 14, la última que dirigió el asturiano, el bloque era el segundo máximo goleador (24), sólo por detrás del Eibar (26).

El exfutbolista fue destituido el 5 de noviembre y el club apostó por Ramis. Uno de los motivos para su incorporación fue su predilección por un fútbol de mayor contención y seguridad en todas las fases del juego, priorizando las tareas defensivas, con el consecuente descenso del desparpajo en ataque anterior.

El libro de estilo del tarraconense no funcionó y la dirección deportiva, de nuevo, decidió agitar el banquillo el pasado 12 de marzo. Manolo González, hasta entonces entrenador del filial, escaló al primer equipo. De nuevo, el recetario del primer entrenador blanquiazul era distinto al de su predecesor.

El actual técnico del Espanyol llega con una fórmula conocida por el bloque catalán, similar a la de Luis García: presionar al contrario, buscar la portería rival y perseguir la posesión del balón. En definitiva, su manual es más ofensivo que el de Ramis y, con matices, similar al del preparador asturiano.

Por ahora, Manolo González ha demostrado que su pasión y desarrollo táctico pueden dar muchos alegrías a la afición: en su debut ganó al Zaragoza en La Romareda (0-1). Vencer fuera de casa ha sido uno de los déficits del equipo en esta campaña: ha sumado 32 puntos en el Stage Front Stadium y 20 como visitante.

A grandes rasgos, el equipo ha pasado esta campaña del ataque a la defensa y, finalmente, ha vuelto al punto de partida. El mercado de invierno, con un único fichaje, el regreso del lateral cedido Rubén Sánchez, no evitó que Ramis tuviera que cambiar el estilo del cuadro periquito sin contar con piezas nuevas.

El vestuario blanquiazul celebra tener distintos conceptos asimilados y nunca ha puesto objeciones a los nuevos idearios. De todos modos, a estas alturas de la temporada se centra en obtener resultados, más allá del camino para conseguirlos. Los futbolistas tampoco esconden su responsabilidad en los cambios de técnico. EFE

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