París, 7 feb (EFECOM).- El consumo eléctrico cayó en Francia un 3,2 % durante 2023 como consecuencia de la inflación y de las campañas para el ahorro, con lo que se situó por debajo incluso del nivel de 2020, cuando la pandemia tumbó la demanda.
La demanda del año pasado fue 445,4 TWh, frente a los 460,2 TWh de 2022, cuando ya había bajado un 1,1 % como consecuencia de las dudas sobre el suministro energético por la invasión rusa de Ucrania, indicó el gestor de redes, RTE, al divulgar los datos del mercado eléctrico durante el año pasado.
RTE confirmó la estabilización de la producción de electricidad de origen nuclear en 2023 (320,4 TWH, un 72 % de la demanda doméstica), después de un 2022 complicado debido a lo parones de varios reactores en Francia por problemas técnicos que hicieron planear el temor a posibles apagones a comienzos del invierno 2022-2023.
El sistema eléctrico alcanzó en 2023 un "nuevo equilibrio" tras las tres crisis del año anterior, la nuclear (por los problemas técnicos), la del gas (por el corte del suministro ruso y la búsqueda de alternativas) y la hidroeléctrica (por la caída de producción debido a la sequía).
En este sentido, "el descenso del consumo que se inició en el otoño de 2022 prosiguió durante todo el año 2023 para alcanzar un nivel inferior al de 2020", señala el informe de RTE.
La producción total de electricidad aumentó un 11 % para situarse en 494,3 TWh, lo que permitió a Francia recuperar el puesto de mayor exportador de Europa, con 50,1 TWh de saldo neto.
En 2022, los problemas de producción domésticos hicieron que Francia fuera una importadora neta de electricidad, con un saldo de 16,5 TWh.
Francia alcanzó en 2023 su nivel más bajo de emisiones de efecto invernadero por la generación de energía, con 161 millones de toneladas de CO2 equivalente, su nivel más bajo desde el inicio de los años 50 del pasado siglo. EFECOM
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