Juan Carlos Hervás
Soria, 24 nov (EFE).- El Royo, pueblo soriano de apenas 120 vecinos en invierno, se ha convertido en todo un ejemplo de la lucha contra la violencia de género en el medio rural: durante la última década, cada vez que se conoce el asesinato de una mujer víctima de la violencia machista, los habitantes de esta localidad se concentran en la calle para protestar contra esta lacra.
Ser pocos vecinos no les ha restado compromiso para tomarse esta dinámica como algo muy propio de El Royo, donde la promotora de estos actos, Victoria Aparicio 'Vicky', defiende en declaraciones a EFE que la vía para superar este problema es la educación.
La también presidenta de la asociación de jubilados del pueblo recuerda que todo surgió de forma espontánea en una noche de conversación con su marido: “Ya estaba harta, como estamos todos, y empezamos a poner un cartelito pequeñito al día siguiente. Y luego se fue animando la gente y pusimos un cartel más grande y ahora la gente sigue respondiendo muy bien”, ha manifestado.
Sin referentes conocidos en otros municipios pequeños, los protagonistas de estas persistentes protestas sienten esta experiencia como única, dado que su actitud puede servir de ejemplo para otros municipios, tanto para los pequeños como otros de mayor tamaño.
Una veintena de vecinas y vecinos de este pueblo de la comarca soriana del Cintora se reúnen al mediodía del domingo, siempre que se produce en la semana anterior el asesinato de una mujer. En verano, donde el municipio triplica o cuadruplica su población invernal, se llegan a juntar medio centenar de personas.
Vicky ha reconocido que es pesimista sobre la solución a esta lacra social, que aún cree que puede estar silenciada en las casas de las víctimas y sus agresores, ya que "habrá muchas más mujeres que son agredidas y no van al hospital".
“Me parece terrible. No sé dónde está el fallo. Creo que es en la educación, desde pequeños. Y culpo también a la Justicia, que tendría que ser más severa”, ha apuntado.
Esta activista ha lamentado que una parte de la juventud vea normal que el novio vigile el teléfono a la chica y lo vean incluso como “síntoma de amor”.
Los vecinos de El Royo, que siempre han contado con el apoyo de su Ayuntamiento, tienen claro que seguirán saliendo todos los domingos a rechazar la violencia machista, “hasta que el cuerpo aguante”, matiza Vicky.
Cristina Larred y Inés Gómez, concejalas de la corporación royana, han apuntado que en las 47 semanas del actual año, sólo han dejado de acudir a la cita seis veces, desde junio hasta ahora, porque desde enero a junio fueron todos los domingos.
“La primera vez que no nos juntamos un domingo, todos nos quedamos diciendo que raro, sorprendidos. Tenemos la fecha destacada en el calendario todas las semanas. Desde el Ayuntamiento hacemos también jornadas de sensibilización, de cine, de personas mayores, charlas… Aportamos lo que podemos”, han explicado.
Precisamente mañana inaugurarán, coincidiendo con el 25 de noviembre, Día Internacional de la lucha contra la violencia machista, un espacio en la plaza de la localidad con macetas, con flores moradas y blancas, que simbolizarán los asesinatos de las mujeres y niños y también que la lucha sigue en pie.
Larred ha subrayado que la sociedad tendría que implicarse más esta lucha mientras Vicky ha lamentado que los niños sean los grandes damnificados por los asesinatos de sus madres, unos niños que, a su juicio, luego no están todo lo asistidos que debieran, desde el punto de vista médico y psicológico.
En las concentraciones también participa la asociación Antígona, que está movilizada en Soria desde años para luchar contra esta lacra social y promueve la lectura de textos reivindicativos. EFE
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