Vitoria, 23 nov (EFE).- El entrenador del Deportivo Alavés, Luis García Plaza, reconoció este jueves que en Mendizorroza se siente “fuerte” con su gente y su afición y dio importancia al próximo partido ante el Granada, aunque matizó que no es definitivo.
El madrileño lamentó en rueda de prensa que no han podido entrenar con el grupo principal para este partido por los partidos internacionales y añadió que si el partido se hubiese jugado el domingo habría sido “diferente”.
“Al entrenador del Deportivo Alavés no le van a hacer ni caso por más que diga y cuando hay una piedra hay que saltarla”, dijo con la intención de ser “positivos y competir”.
Consideró que es un partido similar al que jugaron ante el Almería, por ser un rival directo al que pueden alejar en caso de victoria.
“Espero que el parón no le afecte al equipo, pero no me esperaba ser entrenador del Alavés y tener seis jugadores menos en los parones internacionales”, expresó con orgullo. “Espero ver al equipo que hemos visto últimamente, que compite, que no se rinde y que lucha hasta el final".
“Ese espíritu lo llevamos transmitiendo desde el año pasado”, afirmó.
Sobre el Granada, subrayó que “es el equipo más goleador después de los seis primeros de la clasificación” y destacó su “poder ofensivo”, aunque también apuntó que “es el segundo equipo más goleado”, que propone “partidos abiertos” y tiene “alternativas en ataque”.
“Estas variantes le hacen estar bastante desordenado y sufre en transiciones, aunque si encuentra el equilibrio sumará más puntos”, analizó.
Luis García Plaza se mostró “muy contento” con Samu Omorodion. “Le están pasando muchas cosas de golpe y las tiene que asimilar, pero nos da algo diferente que el resto de delanteros y ojalá siga creciendo y mejorando”, añadió sobre el atacante babazorro. EFE
1011598
jd/nu/og
Últimas Noticias
Hoy será noticia. Viernes, 27 de marzo
El SUP rechaza las acusaciones de racismo en relación a la actuación policial en Usera
Feijóo pide una "profunda reflexión" ante el caso de Noelia: "Las instituciones que debían proteger le fallaron"
Alberto Núñez Feijóo critica la actuación de las autoridades tras la eutanasia de Noelia, una joven barcelonesa de 25 años con paraplejia, y reclama responsabilidad, asegurando que “el sistema público le falló desde la infancia”


