Málaga, 21 nov (EFE).- El Rockin'Race Jamboree de Torremolinos (Málaga), considerado el mayor festival de rocanrol de España, ha cumplido 30 años y espera que en su edición de 2024 asistan 40.000 personas de todo el mundo, con un impacto económico de 12,8 millones de euros.
Lo que comenzó en 1993 como un club de amigos ya fue reconocido en 2019 como el mejor festival del mundo de raíces americanas en los premios Ameripolitan Music Awards de EEUU, con lo que es el único festival de fuera de ese país que ha logrado ese galardón hasta ahora.
En 2024 se celebrará del 1 al 4 de febrero y ya está confirmada la asistencia de personas procedentes de numerosos países europeos, Japón, México, Australia o Canadá, con un 80 por ciento del público extranjero y un 20 por ciento nacional, han informado este martes a EFE fuentes de la organización.
Un total de 211.500 personas han asistido a las primeras veintinueve ediciones del festival, con un impacto económico superior a los 40,5 millones de euros.
Al frente del festival están Guillermo Jiménez y Victoria Milla, que tienen su centro de operaciones en la tienda de discos que regentan en Málaga, Sleazy Records, única en España por su especialización en el rock de los 50 y 60, que cumple veinte años en 2024 y que también edita sus propios discos, los produce y los distribuye.
Más de cuarenta bandas tocan cada año, entre ellas algunas internacionales en exclusividad, a lo que se suman las actividades paralelas, que configuran una programación que ha hecho que desde 2018 se cuelgue el cartel de entradas agotadas.
El festival ha incorporado atractivos como una exposición de vehículos clásicos, con más de medio centenar llegados desde diferentes puntos de Europa, y en 2024 se podrá ver, por ejemplo, un coche único en el mundo, hecho con el fuselaje de un avión y procedente de Suecia.
Bandas en directo en la calle durante el día o "food trucks" serán otros reclamos que volverán a convertir a Torremolinos en la capital mundial del rocanrol de los años 50 y 60.
También cuenta con una carpa de madera y terciopelo única en España, de 24 metros de diámetro, que en su interior contiene espejos y una enorme pista de baile, lo que permite ampliar el aforo del festival. EFE
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