Un nuevo crimen sacude San Lorenzo de El Escorial en la tercera novela de Blecker y Cano

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Marina Estévez Torreblanca

San Lorenzo de El Escorial (Madrid), 13 oct (EFE).- La teniente de la Guardia Civil Karen Blecker y su compañero, el brigada Cano, se enfrentan a un nuevo crimen en el aparentemente tranquilo pueblo de San Lorenzo de El Escorial en "La carne del cisne" (Siruela), la tercera novela de la saga policial de la escritora Teresa Cardona.

Cardona (Madrid, 1972) es la autora de "Los dos lados" (2022) y "Un bien relativo" (2023), en las que ya dibuja a estos personajes que dudan, se hacen preguntas y descubren, junto a los lectores, que la realidad suele tener varias vertientes, siempre debatibles.

"Me gusta que los lectores juzguen por sí mismos, por eso suelo colocarles en dos momentos temporales, para que vean lo que ha pasado desde varios lados", aseguró Cardona en una presentación en el pueblo de la sierra madrileña donde sitúa estas novelas policíacas, en el Restaurante "La Horizontal", uno de los escenarios reales que en algún momento aparece en la saga.

En este local rodeado de árboles y al pie del Monte Abantos la teniente Blecker, destinada anteriormente en la sede de Europol en La Haya, y su subordinado, vecino de la localidad y homosexual, se enfrascan en disquisiciones sobre los sucesos que investigan mientras comen chistorra y morcilla.

"Me gusta que la gente debata, que salga del monólogo y entre en el diálogo, a veces desde opiniones contrapuestas", defiende Cardona, que también tiene la visión de mundos muy distintos, ya que ha vivido en España y Alemania (de donde era su padre), mientras que en Francia ha publicado junto a Eric Damien las novelas negras "Un travail à finir" y "Terres brûlées".

No obstante, Cardona aclara que también cree en la existencia del mal absoluto, como han reflejado personajes de sus anteriores novelas, en las que patologías como el narcisismo han explicado determinados argumentos.

Si en el pasado los personajes de la saga se han enfrentado a tramas situadas en contextos como el terrorismo, o han investigado el asesinato de una monja, en "La carne del cisne" se sumergen en la lacra de la violencia de género.

Sobre la elección del cisne para el título y la fotografía de portada (obra de Carlos González Ximénez), Teresa Cardona dio una pista en la presentación, recordando la máxima del filósofo Hume de que "ningún número de observaciones de cisnes blancos nos permite inferir que todos los cisnes son blancos, pero la observación de un único cisne negro basta para refutar dicha conclusión".

También señaló que en los bestiarios medievales el cisne aparece como un animal traidor, y que, como dijo Hugo de Folietto y aparece en la introducción de la novela, "el cisne tiene el plumaje níveo, pero la carne negra".

Enfrascada ya en la cuarta entrega de Blecker y Cano, la autora, a preguntas del público, desveló además que "hay buenas posibilidades de llevar San Lorenzo del Escorial a la pantalla", y se refirió al "abanico amplísimo" de parajes y localizaciones audiovisuales apetecibles, empezando por el propio Monasterio en torno al cual se construyó este pueblo. EFE

met/msp