La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha solicitado este lunes más recursos para que los agentes puedan hacer frente a situaciones como la vivida este fin de semana en Cangas de Onís (Asturias), donde un individuo agredió a guardias civiles antes de ser detenido. Según han explicado desde AUGC, lo ocurrido en Cangas de Onís demuestra la "indefensión" en la que se encuentran los agentes a la hora de defenderse de agresiones, así como las dificultades para reducir y detener a una persona en esas circunstancias. Desde la asociación explican que llevan años reclamando que se doten a los agentes de alternativas como las pistolas táser, armas de electrochoque 'no letal' que son menos lesivas y más eficaces facilitando así las intervenciones. Además, indican que su uso permite la realización de un uso más gradual de uso de la fuerza al ser una herramienta intermedia al arma de fuego. Añaden que su uso implica al agente, al llevar consigo en la parte frontal del uniforme una cámara que se activa en cuanto se pone en funcionamiento el arma y además lleva incorporada una batería que registra su uso. Un protocolo que justifica la defensa del agente y lo exime de cargas judiciales. "Aunque la Dirección General de la Guardia Civil ya ha adquirido pistolas taser para su uso, su adquisición a día de hoy por los guardias civiles, es meramente simbólica ya que, el 90 % de los guardias civiles que realizan servicio en la calle y que continuamente se encuentran expuestos ante este tipo de hechos, no disponen de ella", lamentan. "Los guardias civiles no pueden servir de escudos humanos ante estas agresiones. Es necesario que cada agente tenga acceso a estas pistolas para tener mayor seguridad en sus actuaciones en la vía pública y así evitar posibles agresiones que terminen en desgracias mayores", concluyen desde AUGC.

