Qué hacer si el coche no pasa la ITV por humos: el truco de un técnico especializado para pasarla sin acudir al taller

Una maniobra con el motor caliente puede ayudar a reducir la opacidad en algunos diésel

Un tubo de escape de un coche es fotografiado en una calle de un Berlín. (REUTERS/Fabrizio Bensch)
Un tubo de escape de un coche es fotografiado en una calle de un Berlín. (REUTERS/Fabrizio Bensch)
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Suspender la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) por emisiones suele llevar a pensar en una avería costosa. Sin embargo, cuando el problema responde a residuos acumulados en el escape y no a un fallo mecánico, una operación previa puede rebajar la opacidad de los gases antes de repetir la prueba.

El consejo consiste en realizar varias aceleraciones en vacío, con el motor caliente y el coche detenido, para expulsar parte de la carbonilla que puede haberse acumulado en el sistema de escape. El periodista Álvaro Ruiz explicó en Motorpasión que un técnico de ITV le recomendó esta maniobra tras un resultado desfavorable en la prueba de humos.

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La clave está en entender que el método puede servir en casos concretos, pero no sustituye una reparación. Si el vehículo mantiene unos valores altos de emisiones después de este preacondicionamiento, será necesario localizar el origen de la incidencia en un taller.

Cómo se realiza la aceleración

Los vehículos con motor diésel pasan una prueba de opacidad durante la ITV. El equipo analiza la densidad de los gases que salen por el escape y determina cuánto humo expulsan al acelerar. Un resultado por encima del límite asignado al coche implica un defecto grave y una inspección desfavorable.

El resultado puede elevarse tras un período de inactividad, recorridos muy cortos o un uso habitual en ciudad. En esas circunstancias, el motor apenas alcanza durante suficiente tiempo su temperatura normal de funcionamiento y se pueden concentrar restos de combustión en el sistema de escape.

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El precio por pasar la ITV puede variar hasta un 225% entre comunidades autónomas (Wikimedia Commons)
El precio por pasar la ITV puede variar hasta un 225% entre comunidades autónomas (Wikimedia Commons)

El Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, elaborado por el Ministerio de Industria y Turismo, prevé que el motor esté caliente antes de la medición. También contempla el purgado del escape mediante tres ciclos de aceleración en vacío, o un método equivalente, antes de rechazar el vehículo por exceso de opacidad.

La maniobra debe hacerse con el coche estacionado en un lugar abierto, con el motor ya a temperatura de servicio, sin una marcha engranada y con el freno de estacionamiento activado. Se trata de pisar el acelerador de forma firme durante unos instantes y dejar después que el motor vuelva al ralentí antes de repetir el ciclo.

No conviene hacerlo en un garaje, una zona cerrada o junto a otras personas, ya que el vehículo puede emitir una cantidad considerable de humo y gases. Tampoco se debe mantener el motor a un régimen elevado durante demasiado tiempo ni superar la zona de revoluciones marcada por el fabricante.

Cuándo acudir al taller

Durante la prueba de ITV, el propio protocolo exige que el motor regrese al ralentí entre aceleraciones. En vehículos diésel de mayor potencia, incluso se establece una espera mínima de 10 segundos tras soltar el pedal.

El objetivo es expulsar los residuos que puedan estar en el tramo final del escape. Por ese motivo, algunos conductores comprueban que el coche emite una nube de humo negro durante las primeras aceleraciones y, después, reduce de forma visible la cantidad de partículas.

Este procedimiento puede ser útil si el exceso de humos procede de carbonilla acumulada. No resolverá, en cambio, una avería en elementos como la válvula de recirculación de gases, los inyectores, el turbo, el caudalímetro, el filtro de partículas o el catalizador.

¿Cómo es la ITV en carretera?

Una luz de avería encendida en el cuadro, pérdida de potencia, consumo anómalo de combustible, tirones o humo persistente son señales que justifican una revisión mecánica. También conviene acudir al taller si el vehículo vuelve a suspender la prueba tras haber recorrido varios kilómetros con el motor caliente y haber realizado el preacondicionamiento.

Antes de regresar a la estación, resulta recomendable revisar el nivel de aceite, comprobar que no existan fugas en el escape y conducir el coche el tiempo suficiente para que alcance su temperatura normal. La aceleración en vacío puede ser un recurso previo, pero la ITV no exige trucos: exige que el sistema de emisiones funcione dentro de los límites establecidos.

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