Virgilio vive en plena montaña asturiana restaurando una cabaña con más de hasta dos siglos de antigüedad: “Pasé el detector de metales y encontré un maravedí de Felipe V del 1700”

Después de seis años desde que se hizo con la propiedad, el hombre no ha podido seguir adelante con la construcción porque depende de “si a un pavo le gusta o no”

Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)
Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Montaje Infobae, Hilu_aventura)
Guardar

En las alturas de la montaña asturiana, donde la ganadería y la agricultura tradicional han ido perdiendo terreno frente al éxodo rural, la perseverancia de Virgilio intenta mantenerse. Y es que, pese a sus esfuerzos por recuperar una antigua cabaña centenaria, tiene que enfrentarse a unos obstáculos que no tenía previstos: permisos de obra y reconstrucción.

“Mientras grandes proyectos transforman estas montañas, restaurar una pequeña construcción que lleva décadas abandonada y que, sin una forma diferente de habitarla, seguiría igual... puede convertirse en algo casi imposible”, denuncia el youtuber Hilu_aventura, quien ha viajado hasta la cabaña vaquería de verano para visibilizar el proyecto de su amigo Virgilio.

PUBLICIDAD

Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)
Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)

“No había hecho una mezcla de cemento en mi vida”

El origen del proyecto se remonta a los meses previos a la pandemia. “Me pilló en 2020, viviendo en Oviedo en un apartamento de una habitación”, recuerda Virgilio. En ese momento, “con el confinamiento no lo vi claro, me piré de Oviedo y me compré esto como un proyecto para mí”, explica. Pero, lejos del sueño que esperaba cumplir, “lo que no sabía es que me iba a llevar tanto trabajo”.

Sin formación previa en albañilería, el reto fue absoluto desde el primer día. “Yo no tengo ni idea de construcción. No había hecho una mezcla de cemento en mi vida cuando empecé con esto”, admite el hombre entre risas. Así, con el paso de los años, el plan original de conservar la estructura de la casa se transformó en la búsqueda de una vivienda habitable y desconectada completamente de los suministros convencionales.

PUBLICIDAD

De este modo, el objetivo del propietario es alcanzar la autonomía energética e hídrica. “La idea es ser lo más independiente, no depender de nada: ni conectar a la red eléctrica, ni gas, ni nada”, detalla a cámara. Para conseguir esto, espera hacerlo con “madera, fosa séptica y captar agua de lluvia”, enumera Virgilio, agregando que para la luz recurre a placas solares y baterías. Asimismo, ha instalado una fosa séptica ecológica de decantación y filtrado natural.

Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)
Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)

‘Ya le dejé a un señor montar eso y a mí no me mola’

La edificación no es una estructura cualquiera, sino un testimonio vivo de la historia de los pobladores de la sierra. Según relató el propio Virgilio, la abuela del antiguo propietario —un vecino de unos ochenta años— había nacido en esa misma cabaña. Además, al empezar a remover el terreno, se llevó una sorpresa de valor incalculable. “Pasé el detector de metales por dentro y encontré un maravedí de Felipe V del 1700... 1740, por ahí. Estaba metida dentro del suelo original”, explica. Un hallazgo que confirma que la construcción cuenta con más de doscientos o trescientos años de antigüedad.

Sin embargo, el empeño personal de Virgilio contrasta violentamente con las trabas administrativas y los perjuicios causados por obras externas. Virgilio denunció la arbitrariedad burocrática a la hora de solicitar permisos de obra. “Llamé para pedir permiso para poner el tejado y el funcionario me dijo: ‘Eso no me gusta a mí, tío. Ya le dejé a un señor montar eso y a mí no me mola’”, recuerda.

Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Hilu_aventura)
Virgilio enseña su cabaña en plena montaña asturiana (Montaje Infobae, Hilu_aventura)

Por lo que al final su sueño “depende de si a un pavo le gusta o no”. A esta situación se suman los destrozos causados por la instalación de fibra óptica en la zona, cuyas zanjas derribaron parte del muro centenario de piedra de su propiedad. “No te dejan hacerlo legal. Te obligan a hacerlo a estrangis porque es imposible”, asevera.

A pesar de haber sufrido lesiones recientes en las manos que paralizaron temporalmente las obras, Virgilio reafirma su compromiso con el patrimonio asturiano. Acompañado por el youtuber, recorrió también pueblos colindantes sumidos en el abandono total, donde los tejados desplomados y los vestigios del pasado muestran el trágico destino de las brañas si nadie invierte en ellas. “Esto lo voy a terminar, eso está claro. Si no me lo tiran, lo acabo. Puedo tardar todo lo que tarde, pero esto lo acabo fijo, sentencia el restaurador.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD