Un alcalde se pone a tapiar casas para que no entren okupas y se equivoca de dirección: “Acabará tapiando la entrada del ayuntamiento si denunciamos a uno”

El regidor, que defiende que “la propiedad privada es sagrada”, cortó el acceso a un edificio sin avisar a su propietario

Operarios tapian una vivienda en Carcasona ante la mirada del alcalde (derecha), Christophe Barthès. (Facebook)
Operarios tapian una vivienda en Carcasona ante la mirada del alcalde (derecha), Christophe Barthès. (Facebook)
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El alcalde de la monumental ciudad de Carcasona, en Francia, perteneciente a la Agrupación Nacional, de extrema derecha, lleva por bandera la contundencia contra los okupas, materia en la que no se anda con medias tintas. Tanto es así que adopta una medida tan inmediata como tapiar las viviendas vacías a fin de que nadie pueda acceder. El problema es que tampoco los propietarios. Solo esta circunstancia ya podía llevar al regidor a las portadas, pero ha ocurrido algo más.

Christophe Barthès -así se llama- tiene como lema “la propiedad privada es sagrada”. Dicho y hecho, es el propio ayuntamiento el que se encarga de levantar bloques con hormigón y cemento a prueba de cualquier persona que quiera vivir en casa ajena. Es más, el propio político lleva una cuenta que se encarga de ir actualizando en sus redes sociales con el número de puertas protegidas por un muro. Sin embargo, uno de ellos desapareció de la noche a la mañana, literalmente.

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Un edificio tapiado en Rue de la République amaneció despejado, con dos teorías al respecto: según Barthès, el dueño del inmueble, harto de la amenaza de la okupación, se decidió a venderlo, por lo que pidió liberarlo para poder mostrarlo a posibles compradores, particulares o agencias. Pero el hecho de que se haya tirado la construcción con nocturnidad ha llevado a la segunda de las teorías, esta de los vecinos: habían levantado el muro en la dirección equivocada.

Operarios tapian una vivienda en Carcasona. (Facebook de Christophe Barthès)
Operarios tapian una vivienda en Carcasona. (Facebook de Christophe Barthès)

Sin avisar al propietario

Construcción con publicidad y fotografías en redes sociales, demolición cuando nadie pueda verlo, según cuenta la historia Le Figaro, que se limita a exponer las dos versiones. En las mismas redes sociales que el alcalde ha ido dando cuenta de cada tapia, ahora abundan los comentarios de mofa: “¿Pero después de cada visita, tendremos que volver a tapiarlo?, bromea un usuario. “Acabará tapiando la entrada del ayuntamiento si denunciamos a un okupa”, se burla otro.

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Pero L’Indepéndant contactó con el dueño del edificio, quien denunció que el consistorio lo tapió sin haberle avisado. Él vive en Lot-et-Garonne -a algo más de 250 kilómetros- y un conocido le avisó de lo que estaba pasando. “Llamé y les pedí que quitaran los ladrillos y lo hicieron enseguida. Deben de haberse equivocado. No voy a emprender acciones legales, pero sigo pensando que tienen la obligación de informar al propietario en estos casos”.

El ayuntamiento se mantiene en su versión “contrariamente a lo que se ha dicho y publicado en prensa” y se reafirma: “Luchamos con la máxima firmeza contra los okupas que hacen la vida imposible a los vecinos, y seguiremos desalojando viviendas ocupadas ilegalmente en los próximos días”. Esa prensa, al menos Le Figaro, ha tratado de hablar con el alcalde, quien no ha querido responder. “La propiedad privada es sagrada. En Carcasona, los okupas son cosa del pasado”, proclama en Facebook.

Más desahucios que okupaciones

Según los últimos datos oficiales disponibles, el parque habitacional de Francia, la incidencia de la ocupación ilegal en Francia tiene una afectación insignificante. De las 38,4 millones de viviendas en el país, se producen en torno a 2.000 casos anuales. Este volumen equivale a menos del 0,005% de la totalidad de las propiedades residenciales del territorio francés.

En España, las cifras no son muy diferentes. De hecho, los desahucios superan de manera significativa a las denuncias por okupación, de acuerdo con el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Además, la inmensa mayoría de desalojos no corresponden a okupaciones, sino a la imposibilidad de poder hacer frente a un alquiler y en menor medida, a la hipoteca.

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