Se hacía pasar por CEO de Pemex para cerrar tratos de miles de euros: el falso ejecutivo cae en Madrid tras casi tres décadas de fraudes

La Policía Nacional detuvo en Chamartín a José Trinidad Márquez, conocido como el “Camaleón Criollo”, cuando intentaba obtener 120.000 euros con documentación falsa

Coche de la Policía Nacional. (Europa Press)
Coche de la Policía Nacional. (Europa Press)
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Agentes de la Policía Nacional detuvieron este mes en el distrito madrileño de Chamartín a José Trinidad Márquez, un venezolano de 72 años conocido en su país como el “Camaleón Criollo”, cuando se disponía a defraudar 120.000 euros a una empresa de la capital tras hacerse pasar por un alto ejecutivo de la petrolera mexicana Pemex. El arresto, ocurrido el 1 de septiembre, corresponde a un patrón de fraude que el detenido lleva desenvolviendo desde finales de los años noventa, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

La estafa comenzó cuando el sospechoso contactó con un directivo de la compañía madrileña y se presentó como CEO para Europa de Pemex. Entre el 26 y el 28 de agosto mantuvo varias reuniones con los responsables de la empresa para formalizar un supuesto acuerdo empresarial.

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Reuniones en hoteles de lujo para crear confiaza

Márquez organizó los encuentros en hoteles de prestigio de la capital, donde proyectaba una imagen de solvencia mediante vestimenta formal y referencias personales cuidadosamente construidas. También acudió con normalidad a la sede de la empresa, donde se presentó ante directivos y empleados para reforzar su identidad falsa.

El presunto estafador utilizó direcciones asociadas a Pemex y aportó documentación que resultó carente de validez, según precisó la Policía Nacional. En algunas de las reuniones lo acompañaba un hombre presentado como “director de operaciones”, cuyo papel exacto en la trama no ha sido esclarecido públicamente.

Seis pagos de 20.000 euros por una operación inexistente

Una vez consolidada la relación de confianza, Márquez solicitó seis pagos de 20.000 euros cada uno, hasta sumar los 120.000 euros, con el argumento de que ese dinero cubría gastos operativos vinculados a la operación empresarial. La Policía sostiene que dicha operación nunca existió.

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No consta públicamente que la empresa afectada llegara a completar los seis desembolsos antes de la intervención policial. La investigación se activó el 31 de agosto, después de que el directivo alertara a las autoridades sobre un negocio que estaba a punto de cerrarse y que había comenzado a generarle sospechas, entre ellas llamadas procedentes del extranjero y la reticencia del supuesto “director de operaciones” a aportar cierta documentación.

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Los agentes se entrevistaron con el empresario afectado y, tras analizar la información recibida y realizar las comprobaciones oportunas sobre las direcciones, cargos y documentos presentados, confirmaron que el hombre no era quien decía ser. Un día después, el 1 de septiembre, procedieron a su detención en Chamartín como presunto autor de un delito de estafa. Posteriormente fue puesto a disposición judicial.

Un historial de fraudes que se remonta a 1998

El apodo de “Camaleón Criollo”, acuñado por el medio venezolano Armando.info, resume una trayectoria delictiva que se extiende por casi treinta años. Márquez apareció por primera vez en registros periodísticos en 1998, cuando fue detenido en España tras intentar estafar a la constructora naval Astilleros Españoles con la promesa de un contrato para construir 26 buques petroleros, presentándose entonces como representante de la petrolera venezolana PDVSA.

En 2009 repitió el esquema con la empresa Técnicas Reunidas, a la que convenció de que podía facilitarle un contrato con Venezuela para construir una central de ciclo combinado valorada en unos 210 millones de euros. Según la investigación de Armando.info, obtuvo de la compañía una primera entrega de 350.000 euros y después un cheque por 1,3 millones de euros. La Audiencia Provincial de Madrid lo condenó en 2012 a dos años de prisión por estafa y falsedad en documento privado.

Su historial también incluye un episodio en Portugal vinculado al colapso del Banco Espírito Santo. En 2014, Márquez se presentó ante la cúpula directiva de la entidad como intermediario capaz de gestionar un fondo de inversión de la petrolera estatal venezolana, a cambio del pago de determinados gastos. La maniobra le reportó 4,5 millones de euros, poco antes de que el banco se declarara en quiebra en agosto de ese año.

El cambio de nombre: de PDVSA a Pemex

Durante años, PDVSA fue la referencia que Márquez utilizó como principal carta de presentación ante sus víctimas. Desde 2021, según reconstruyó El País, comenzó a presentarse como ejecutivo de una filial de Pemex, la petrolera estatal mexicana, que ha negado tener relación con él.

En la causa abierta en Madrid, Márquez responde como presunto autor de un delito de estafa y mantiene la presunción de inocencia respecto a los hechos ocurridos entre el 26 de agosto y el 1 de septiembre. La Policía no ha comunicado detenciones adicionales vinculadas a este episodio ni ha identificado públicamente al hombre que se presentó como “director de operaciones” durante las reuniones con la empresa madrileña.

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