Cómo limpiar la bandeja del horno: solo necesitas una pastilla de lavavajillas, agua hirviendo y un cepillo

Además de la bandeja, mantener el horno limpio es fundamental para evitar la proliferación de gérmenes, bacterias, malos olores y prevenir que el sabor de los alimentos se altere

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Interior de un horno de cocina con ventilador, paredes y base sucias. Una bandeja negra con restos de comida quemada se extrae del horno.
Una bandeja con visibles restos de comida quemada y suciedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El horno se ha consolidado como uno de los electrodomésticos más prácticos y versátiles del hogar, permitiendo preparar recetas variadas con facilidad y eficiencia. Su uso facilita la elaboración de platos y postres sin generar grandes cantidades de suciedad, aunque suele quedar relegado a un segundo plano en cuanto a limpieza. Pero si hay algo que pasa aún más desapercibido es la bandeja del horno, un utensilio crucial que hay que tener en cuenta, pues su falta de mantenimiento puede afectar tanto el sabor de las comidas como la higiene de la cocina.

Ante esto, el experto en el hogar Cristofer Hurtado ha revelado en sus redes sociales (@cristoferhurtado_) un método sencillo que promete resultados visibles para la limpieza de la bandeja del horno. El procedimiento consiste en colocar una pastilla de lavavajillas en el centro de la bandeja “y cubre toda la bandeja con agua hirviendo”, explica.

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Según el especialista, el truco requiere esperar 30 minutos para que la pastilla se disuelva por completo. Después, recomienda: “Vamos a refregar bien despacito con un estropajo, un cepillo, lo que tengas, y vas a ver que no hace falta hacer ni fuerza”. Durante el proceso, la suciedad se desprende y queda flotando en el agua. Finalmente, Hurtado aconseja retirar el agua y repasar la bandeja con una bayeta de microfibra. “Esto es un espectáculo de resultado. Hasta salgo en el reflejo”, señala.

Horno de cocina empotrado de acero inoxidable con la puerta abierta, mostrando el interior y el cristal manchados con restos de comida y grasa. Cocina al fondo.
Un horno de cocina con la puerta abierta revela su interior y el cristal manchados de grasa y restos de comida, reflejando una limpieza pendiente en un entorno doméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Trucos para limpiar el interior del horno

Además de la bandeja, mantener el horno limpio es fundamental para evitar la proliferación de gérmenes, bacterias, malos olores y prevenir que el sabor de los alimentos se altere. Aunque limpiar la grasa y los restos calcinados pueda parecer una tarea tediosa, existen métodos sumamente eficaces y libres de productos químicos agresivos para dejar el electrodoméstico como nuevo. A continuación, se explican las mejores alternativas naturales:

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  1. El poder del bicarbonato de sodio: utilizado como un poderoso limpiador desde la época victoriana, el bicarbonato es un producto alcalino excelente para disolver la grasa sin necesidad de frotar ni dañar las superficies. El método más recomendado consiste en crear una pasta espesa mezclando bicarbonato con agua (y, si se desea, un poco de vinagre). Esta mezcla se aplica por las paredes del horno y se deja actuar durante unas 12 horas o durante toda la noche. Pasado este tiempo, basta con retirar los residuos con un paño húmedo. Este truco también es ideal para limpiar el cristal de la puerta: aplicando la pasta y dejándola reposar entre 30 y 60 minutos, el vidrio quedará como un espejo.
  2. Limón y vinagre para desengrasar con vapor: el cítrico destaca por sus magníficas propiedades desengrasantes y antibacterianas. Para aprovecharlo, exprime el jugo de dos o tres limones en un recipiente con agua y añade sus cáscaras. Introduce el recipiente y calienta el horno a una temperatura de entre 120 ºC y 150 ºC durante unos 30 minutos. El vapor que se genera ablandará toda la grasa incrustada, permitiendo retirarla fácilmente con un trapo húmedo una vez que se enfríe un poco. Una técnica muy similar consiste en pulverizar el interior del horno con una mezcla a partes iguales de vinagre blanco y agua, dejando que se evapore a temperatura baja.
  3. Sal para derrames recientes: si se acaba de caer algún líquido dentro del horno durante el cocinado y la superficie aún está caliente, la sal común es tu mejor aliada. Al espolvorear una cantidad abundante de sal sobre la mancha, esta absorberá rápidamente el líquido, evitando que los restos se quemen y se adhieran a las paredes. Una vez que el horno esté frío, limpiar el residuo será mucho más sencillo.

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