Más de mil tipos de drogas se mueven por Europa: el mercado ilegal se refina con nuevas vías de entrada y más riesgos para la salud

Las redes recurren a traslados en el mar, semisumergibles, y ocultaciones en aguas profundas, además del uso de drones para introducir drogas en centros penitenciarios

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Alijo de droga sintética requisado en la 'Operación Adriático' en Ibiza, en 2024. (EFE/ Sergio G. Cañizares)
Alijo de droga sintética requisado en la 'Operación Adriático' en Ibiza, en 2024. (EFE/ Sergio G. Cañizares)

Miles de sustancias ilegales recorren la Unión Europea en contenedores de toneladas y blísteres de miligramos, pese a los intentos de las autoridades por frenar su avance. El Informe Europeo sobre Drogas 2026 publicado este martes muestra cómo el solapamiento de los mercados europeos de drogas ya existentes y nuevas sigue evolucionando y se complica aún más por la integración de productos farmacéuticos desviados y falsos, “lo que da lugar a una gama más amplia de riesgos y desafía los modelos de respuesta existentes como nunca antes”. De hecho, en 2025 se notificaron 50 nuevas sustancias psicoactivas lo que eleva el número total de sustancias monitorizadas por la EUDA a 1050.

La Unión Europea encara además un contexto más inestable por factores externos. El informe señala que los conflictos, la desestabilización de Estados próximos a la Unión Europea y de otras regiones, y sus efectos sobre el comercio y la economía tienen por ahora un impacto todavía poco claro sobre el mercado y los patrones de consumo. A esa incertidumbre se añaden avances tecnológicos, cambios en rutas y métodos de tráfico e integración creciente entre mercados de drogas ilegales y nuevas sustancias psicoactivas.

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Cadenas globales de suministro

El tráfico también se ha vuelto más fragmentado y exigente en recursos. El informe describe cadenas de suministro globales ágiles, grandes incautaciones en puertos europeos y una diversificación de rutas tras el refuerzo policial y aduanero en instalaciones principales y la creación de la Alianza de Puertos Europeos. Las redes recurren a traslados en el mar, semisumergibles, drones y ocultaciones en aguas profundas, además del uso de drones para introducir drogas en centros penitenciarios.

La violencia asociada al negocio alcanza además a menores y jóvenes vulnerables. La EUDA recoge indicios en varios países de reclutamiento activo en comunidades desfavorecidas y alerta de acuerdos de “violencia como servicio”, en los que jóvenes cometen intimidaciones, agresiones u homicidios bajo órdenes de delincuentes que planifican, financian y suministran armas y transporte.

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El Ministerio del Interior ha destacado este viernes la relevancia de la operación de la Guardia Civil que ha golpeado el "corazón de las rutas marinas" de la droga que llega a Europa con la intervención de un buque que transportaba la cifra récord de 30 toneladas de cocaína. Además, otro operativo internacional ha permitido la incautación de 11 toneladas de cocaína y 8,5 de hachís en otro operativo internacional. (Fuente: Guardia Civil/ Europa Press)

Nuevas formas de consumir cannabis y cocaína

La EUDA calcula que 15,4 millones de personas adultas jóvenes europeas consumieron cannabis en el último año y señala que este mercado supone un tercio de los ingresos por tratamiento de la drogodependencia en Europa. A la oferta ilícita tradicional se suman productos con bajo THC, derivados como el CBD, cannabinoides semisintéticos y artículos adulterados con cannabinoides sintéticos.

La agencia vincula la disponibilidad de extractos y comestibles de alta potencia con intoxicaciones agudas atendidas en urgencias hospitalarias. También identifica cambios en el suministro: en 2025 las autoridades belgas y neerlandesas notificaron incautaciones de unas 21 toneladas en Amberes y otras 21 toneladas en Róterdam, principalmente procedentes de Canadá, mientras en noviembre de 2025 la EUDA emitió su primera alerta del Sistema Europeo de Alerta sobre Drogas por riesgos del cannabis de América del Norte debido a su alta potencia y a la contaminación con pesticidas potencialmente peligrosos.

El informe dedica otro foco al vapeo. El estudio ESPAD 2024, citado por la EUDA, indica que el 44 % de los estudiantes de quince y dieciséis años de los países participantes había usado cigarrillos electrónicos al menos una vez en la vida. La edad de inicio aparece además como un factor de preocupación, porque una proporción relevante declaró haber empezado a los 13 años o antes. Ese auge coincide con incautaciones de líquidos para vapear con cannabinoides sintéticos y semisintéticos en muchos Estados miembros. La agencia advierte de riesgos por uso involuntario, diferencias entre lotes y adaptación de esta tecnología a otras sustancias psicoactivas, incluidos nuevos opioides sintéticos potentes.

La entrada y consumo de cocaína sigue creciendo. El informe indica que la producción en Sudamérica ha alcanzado su máximo histórico y que las aguas residuales confirman un aumento del uso en muchas ciudades europeas. En 2024 los Estados miembros notificaron más incautaciones, aunque con un volumen total menor que en 2023 y todavía por encima de 2022, una combinación que la EUDA interpreta con cautela pero que puede apuntar a envíos más pequeños o fragmentados y a métodos más variados.

Su impacto sanitario es directo: la cocaína figura entre las principales causas de urgencias por intoxicación aguda en hospitales de referencia y aparece en aproximadamente una cuarta parte de las muertes por intoxicación según los datos más recientes de 20 países. El crack, además, gana presencia en algunas ciudades, con aumento de inicios de tratamiento y una presión creciente sobre los servicios de reducción de daños.

Opioides, infecciones y drogas sintéticas, las más letales

Los opioides siguen siendo el núcleo de la mortalidad. La EUDA subraya que, además de la heroína, metadona, buprenorfina, opioides sintéticos muy potentes y analgésicos con opioides representan una parte sustancial de las sobredosis en algunos países. Los nitazenos se han relacionado con brotes de intoxicaciones fatales y no fatales, mientras en los últimos cinco años tres cuartas partes de los Estados miembros han notificado la presencia de algún nitazeno y más de un tercio la de alguna orfina.

El informe añade una señal concreta sobre el fentanilo. Entre 2024 y 2025 esta sustancia estuvo relacionada con más de 100 muertes por uso de drogas en Bulgaria, al tiempo que se incautaron varios kilogramos de material que lo contenía. En 2024, España y Países Bajos notificaron además cuatro incautaciones de N--boc-4-piperidona, precursor del fentanilo, por un total de 30 kilogramos.

La respuesta sanitaria pasa, según la EUDA, por sostener el tratamiento con agonistas opioides y ampliar la naloxona. Alrededor del 36 % de los pacientes en tratamiento con agonistas opioides reciben formulaciones basadas en buprenorfina, cuya disponibilidad reciente ha suscitado inquietud en algunos Estados miembros. En 2025 había programas de naloxona para uso doméstico en 19 países europeos, aunque con una cobertura muy desigual.

La agencia liga también el problema de las drogas a las enfermedades infecciosas. Las personas que usan drogas por vía parenteral siguen expuestas a VIH y hepatitis C, B y A. En 2025, un brote de hepatitis A con transmisión de persona a persona afectó a Chequia, Hungría, Austria y Eslovaquia y dejó 39 fallecimientos, con un número considerable de infecciones entre personas sin hogar y consumidoras de drogas.

En drogas sintéticas, la producción y los precursores de diseño marcan otro frente. En 2024 se incautaron grandes cantidades de derivados glicídicos del BMK y el PMK para fabricar anfetaminas y MDMA, y los datos preliminares de 2025 apuntan a nuevas alternativas al BMK que la EUDA evaluará en 2026. La agencia también recoge un aumento de importaciones y producción de catinonas sintéticas, especialmente en Polonia, y señala la expansión de compuestos más potentes como la alfa-PVP.

La ketamina completa ese mapa de expansión. En la Encuesta europea en línea sobre drogas de 2024, el 14 % de quienes habían usado drogas en los últimos doce meses declaró haber consumido ketamina, habitualmente junto a otras sustancias y alcohol. La mayoría de las ciudades europeas con datos suficientes registró un aumento de residuos de esta droga entre 2024 y 2025, mientras los tratamientos especializados por problemas asociados a su uso se han cuadruplicado en los últimos cinco años de notificación, según la EUDA.

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