El último apoyo del expríncipe Andrés tras la detención por su relación con Epstein: su hermano pequeño fue a cenar con él, preocupado por su salud mental

El príncipe Eduardo acudió junto a su mujer Sophie a la cita con Andrés de Inglaterra en Wood Farm

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El expríncipe Andrés con su hermano, el príncipe Eduardo (Grosby)
El expríncipe Andrés con su hermano, el príncipe Eduardo (Grosby)

El príncipe Eduardo ha visitado a su hermano, el expríncipe Andrés, durante el fin de semana de Pascua en la finca de Sandringham. El motivo principal de este encuentro, que un principio salió a la luz que quería reclamar la vivienda de Wood Farm para sus vacaciones, ha sido en realidad la creciente preocupación de Eduardo ante el estado mental de Andrés de Inglaterra, según ha publicado el Daily Mail.

Eduardo, acompañado por su esposa, Sophie, realizó la primera visita familiar al expríncipe Andrés desde que este se recluyó en Norfolk tras ser apartado de la vida pública. La preocupación de Eduardo se manifiesta especialmente tras la detención de Andrés, quien fue arrestado el 19 de febrero bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, al haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein.

Durante la cena celebrada en Wood Farm, considerada por fuentes cercanas como un “chequeo fraternal”, Eduardo y Sophie han abordado con Andrés su situación actual y sus perspectivas de futuro. La inquietud de Eduardo se acentúa a medida que se intensifica la investigación policial sobre la relación de su hermano con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

La visita del príncipe Eduardo a Andrés de Inglaterra

Según ha explicado el Daily Mail, la visita tuvo exclusivamente el propósito de velar por el bienestar emocional de Andrés. Eduardo ha mostrado, según allegados citados por el medio, una actitud profundamente inquieta, tanto por las acusaciones que rodean a su hermano como por el impacto mental y físico que estas pueden tener en él.

El rey Carlos III exigió el alejamiento del expríncipe Andrés de la vida institucional y su salida de la Royal Lodge de Windsor para instalarse en Sandringham, mientras que Eduardo intenta actuar como mediador entre los intereses familiares y el aislamiento de su hermano. Un informante ha revelado: “Eduardo y Sophie cenaron con Andrés una noche durante el fin de semana y pudieron hablar de todo”.

Según esta fuente, ambos sienten compasión y pesar por la situación en la que Andrés se encuentra, pero reconocen la dificultad de apoyarle sin justificar sus actos. De acuerdo con esta información, “Andrés sigue manteniendo que no ha hecho nada malo y confía en que algún día se le exculpe”, aunque “Eduardo probablemente haya intentado hacerle ver que su papel como miembro activo de la familia real ha terminado”.

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El expríncipe Andrés con su hermano, el príncipe Eduardo (Richard Pohle/Pool via REUTERS)

Preocupación por el expríncipe Andrés

En público, Eduardo únicamente ha pedido que el foco mediático se sitúe en las víctimas del caso Epstein. “Creo que es realmente importante, siempre, acordarse de las víctimas y de quiénes son en todo esto”, declaró en febrero al mismo diario antes de la detención de su hermano. Sin embargo, fuentes de la casa real citadas por el Daily Mail insisten en que, privadamente, tanto él como la princesa Ana continúan preocupados “por el estado mental de Andrés y sobre cuál será su futuro”.

Eduardo y la duquesa de Edimburgo, que acostumbran a hospedarse en Wood Farm cuando visitan Sandringham, han tenido que instalarse provisionalmente en Gardens House, una vivienda de alquiler turístico en las inmediaciones de la residencia principal de la finca. Según el citado medio, la reubicación no ha generado un conflicto de fondo, más allá de las molestias logísticas que implica abrir la casa principal fuera de la temporada habitual.

El expríncipe Andrés, hermano de Carlos III, abandona su mansión en Windsor 
(EFE/ Andy Rain)
El expríncipe Andrés, hermano de Carlos III, abandona su mansión en Windsor (EFE/ Andy Rain)

La presencia continuada de Eduardo en la vida de su hermano revela una dinámica familiar compleja: mientras la mayor parte de la familia se ha distanciado de Andrés, él y Sophie optan por mantener un contacto moderado. Eduardo y su familia residen en Bagshot Park, una mansión considerablemente mayor en comparación con la pequeña cabaña del exduque.