Jessica Rodríguez asegura que Ábalos le pagaba el alquiler, el móvil o la universidad tras la ruptura porque “se sentía en deuda” por no divorciarse: “Incumplió sus promesas”

La expareja del exministro declara que las ayudas eran puntuales y niega un flujo constante de dinero, mientras sostiene que todo el apoyo económico procedía directamente de él

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Jessica Rodríguez (c), ex pareja del exministro José Luis Ábalos, llegando al Tribunal Supremo (EFE/Sergio Pérez)
Jessica Rodríguez (c), expareja del exministro José Luis Ábalos, a su llegada al Tribunal Supremo (EFE/Sergio Pérez)

La expareja de José Luis Ábalos, Jessica Rodríguez, ha afirmado ante el tribunal que juzga el ‘caso Koldo’ que el exministro continuó ayudándola económicamente tras la ruptura porque “se sentía en deuda” con ella. Rodríguez, que ha declarado protegida y de espaldas por decisión judicial para preservar su intimidad, ha explicado ante el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, que ese sentimiento derivaba de promesas incumplidas y del cambio de vida que experimentó durante su relación.

Según su testimonio, la relación sentimental se extendió entre octubre de 2018 y noviembre de 2019, cuando Ábalos decidió mantener su vida familiar “de cara a la sociedad”. Sin embargo, ambos siguieron en contacto después, con encuentros puntuales y comunicación frecuente.

Ayudas puntuales

En ese contexto, el exministro continuó asumiendo gastos concretos: la matrícula universitaria en 2020, la compra de un teléfono móvil o su permanencia en un piso en Plaza de España hasta 2021. “No era algo habitual que a mí me hicieran transferencias de dinero”, ha dicho.

Durante su declaración, Rodríguez ha defendido que las ayudas económicas respondían a episodios concretos. Como ejemplo, ha citado el momento en el que su gato se rompió una pata y el exministro le ofreció dinero para costear la operación. También ha subrayado que todos esos gastos fueron asumidos directamente por Ábalos y no por su entonces asesor, Koldo García, a quien ha descrito como “la sombra de José” por su presencia constante junto al exministro.

La compareciente ha relatado que, tras la ruptura, mantuvieron el contacto por WhatsApp y se vieron en varias ocasiones, como en Sevilla en diciembre de 2019 o en una cena por su cumpleaños en febrero de 2020. Sin embargo, ha precisado que ya no le acompañó en viajes oficiales ese año.

Uno de los elementos centrales de su testimonio ha sido la vivienda en la Torre de Madrid. Rodríguez ha explicado que eligió ese piso pensando en una relación estable y de futuro: “Si no hubiese sido así no me hubiese ido de mi casa”. Según ha indicado, el propio Ábalos le animó a buscar una vivienda donde poder estar juntos.

La expareja de José Luis Ábalos, Jessica Rodríguez, a su llegada al Tribunal Supremo el 27 de febrero de 2025 (Europa Press)
La expareja de José Luis Ábalos, Jessica Rodríguez, a su llegada al Tribunal Supremo el 27 de febrero de 2025 (Europa Press)

La gestión del inmueble, no obstante, implicó a terceros. Rodríguez ha señalado que fue el empresario Alberto Escolano quien le enseñó el piso, aunque ha insistido en que el exministro estaba al tanto de todo el proceso, incluso cuando ella trataba cuestiones prácticas con Koldo García.

“Yo no sabía quién estaba pagando el piso”, ha reconocido. “Daba igual quién lo pagase, para mí siempre era el señor Ábalos quien lo pagaba”, ha señalado. En este sentido, ha añadido que su única preocupación era no perder la vivienda mientras estudiaba.

El episodio del piso y las risas en sala

Uno de los momentos más llamativos de la sesión se ha producido cuando el fiscal ha leído un mensaje que Rodríguez envió a Ábalos tras descubrir problemas con el pago del alquiler: “En esta mierda me has metido por el puto piso”. Preguntada por ese mensaje, la testigo ha respondido: “Le podría haber dicho eso y muchas más cosas”. La reacción ha provocado la risa del exministro en la sala, que ha buscado la complicidad de Koldo García. Este, sin embargo, ha mantenido una actitud más seria durante la vista.

Rodríguez ha explicado que llegó a enterarse de que nadie estaba pagando el piso y que tuvo que negociar con los propietarios para ganar tiempo antes de abandonarlo, en un episodio que refleja, según su relato, la incertidumbre que rodeaba la vivienda.

Trabajo, contactos y desconocimiento

En otro momento de su declaración, la expareja de Ábalos ha afirmado que entregó su currículum al exministro porque este le sugirió que sería conveniente trabajar mientras cursaba Odontología en la Universidad Complutense de Madrid.

Joseba García, el hermano del exasesor ministerial Koldo García, ha reconocido este martes en el juicio en el Tribunal Supremo por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas que acudió dos veces a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid para recoger sobres con dinero. (Fuente: Tribunal Supremo)

Sin embargo, ha asegurado que desconocía que sus datos acabarían en empresas vinculadas al Ministerio de Transportes. “Yo realmente no tenía ni idea de nada. No sabía que Ineco fuese una empresa pública, pensaba que era un amigo de José”, ha señalado.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene en sus informes que Ábalos habría utilizado su influencia para facilitar la contratación de Rodríguez en empresas dependientes de su departamento. Según datos aportados por Ineco al Tribunal Supremo, la expareja del exministro percibió 34.422,16 euros entre marzo de 2019 y febrero de 2021.