Goteo de dimisiones en el núcleo duro de Macron: los asesores abandonan al presidente a un año de quedarse sin trabajo en un momento crítico para Francia

Estrechos colaboradores abandonan el barco hacia instituciones o el sector privado mientras Macron define la posición del país en el nuevo contexto y su propio legado

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Perfil de Emmanuel Macron, presidente de Francia. (Reuters/Gonzalo Fuentes)
Perfil de Emmanuel Macron, presidente de Francia. (Reuters/Gonzalo Fuentes)

Las lealtades a Emmanuel Macron empiezan a debilitarse a medida que se aproxima el final de su mandato. En la primavera de 2027, Francia elegirá un nuevo presidente. El goteo de dimisiones resulta habitual. Profesionales de distintos ámbitos que asisten al líder empiezan a aceptar trabajos, sabedores de que pronto se quedarán sin uno. Pero el país no se desliza hacia elecciones con piloto automático sino que exige de decisiones trascendentes tanto a escala interna como para definir su lugar en el mundo. Según el propio Macron, urge contrarrestar el “dominio” de China y la “imprevisibilidad” de Donald Trump.

Macron, como Pedro Sánchez en España, ha encontrado en la guerra en Irán una oportunidad para aumentar su influencia y reescribir su legado político, y, también como Sánchez, está incapacitado para impulsar una agenda legislativa de forma autónoma, pero a diferencia del español, el francés ya no tendrá una nueva oportunidad en las urnas. Necesitado de asesores clave para que su epílogo no sea recordado como caótico, Macron solo puede cubrir vacantes con la promesa de un año de contrato. Solo en los últimos meses, concreta Politico, cuatro colaboradores de alto nivel han abandonado el gobierno.

También su jefe de gabinete

Apenas unos días antes del primer ataque contra Irán, Anne-Claire Legendre, principal asesora de Macron para Oriente Medio, renunció para dirigir el Instituto del Mundo Árabe. Además, cuenta la prensa francesa que el jefe de gabinete de Macron, Emmanuel Moulin, sopesa su candidatura al Banco de Francia, lo que reduciría todavía más el núcleo duro del presidente. Dos adjuntas de Moulin ya han confirmado su salida, a agencia de red eléctrica RTE y a la de prestaciones sociales CNAF, respectivamente, informa entre otros Le Figaro.

Emmanuel Macron y Donald Trump en Egipto en 2025. (Reuters/Yoan Valat)
Emmanuel Macron y Donald Trump en Egipto en 2025. (Reuters/Yoan Valat)

El caladero más probable de Macron se encuentra en la propia administración, entre funcionarios ya en diferentes ministerios a los que bastaría con dar un nuevo destino o ascenso. Entretanto, el presidente trata de ser la voz de Europa tanto en defensa de la Unión como de la OTAN, rechazando la línea de Estados Unidos en este conflicto, como el intento de “liberar el estrecho de Ormuz por la fuerza mediante una operación militar”. Macron aboga por la reapertura del paso, pero siempre y cuando se haga “en colaboración” con las autoridades iraníes.

El discurso de Macron se ha endurecido especialmente desde que Trump recordara el episodio en el que Brigitte Macron fue captada abofeteando a su marido antes de bajar la escalinata de un avión en 2025. “Su esposa lo trata sumamente mal. (...) Todavía se está recuperando de aquel derechazo a la mandíbula”, dijo Trump, quien pidió a su homólogo “algo de ayuda en el Golfo”. El francés se ha limitado a contestar que los comentarios del presidente de Estados Unidos “no son elegantes ni están a la altura” del cargo que representa.

"Creo que las alianzas como la OTAN son valiosas por lo que no se dice, es decir, la confianza que las sustenta", defiende el presidente de Francia.

Primeros problemas por la guerra

Los problemas exteriores ya lo son nacionales. Francia ha tenido que alertar a sus ciudadanos de que la escasez de combustible ha comenzado y ya afecta a cerca de un 20% de las estaciones de servicio del país, según Le Monde. La Unión Europea ya ha hecho saber a los ministros de Energía que puede darse una “interrupción prolongada” en el suministro de petróleo y gas, por lo que deberían aconsejar a sus poblaciones para que reduzcan al mínimo el número de desplazamientos, haciendo solo los esenciales, a fin de ahorrar, algo que comienza por un menor uso del vehículo particular en pro del transporte público.

Macron no seguirá, pero quiere que el futuro político de Francia pase por una opción moderada, por lo que considera fundamental que sus últimas decisiones sean acertadas. Una mayor desafección se traduciría en alas para la extrema derecha, su mayor dolor de cabeza especialmente en el segundo mandato. Encara la recta de meta con más obstáculos de los esperados y deberá librarlos sin la ayuda que acostumbraba. Antes que preocuparle cuál será su siguiente ocupación, lo está por cómo será recordado y el país que dejará tras su paso.