Ni morderte ni besar a alguien: el gesto que debes evitar para no estropear tus labios

Los bálsamos labiales ayudan a reforzar la barrera natural y prevenir la sequedad

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sequedad labial - formato portada
La saliva estropea los labios. Freepik

¿Sabías que uno de los hábitos más comunes puede estar arruinando la salud de tus labios sin que lo notes? Humedecerlos con la lengua, morderlos o pellizcarlos parece inofensivo, pero, como advierte el doctor José Diego Chamorro, especialista en medicina estética: “Nunca jamás hagas esto”, ya que “la saliva va a arrastrar la poca hidratación que tiene el labio” y “romperá la barrera cutánea del mismo”.

El especialista explica que las enzimas digestivas de la saliva “van a provocar una irritación constante”, creando un círculo vicioso. Chamorro detalla cómo este comportamiento cotidiano puede afectar la apariencia y salud de los labios: “Vamos a tener el labio más reseco, con más grietas y entraremos en un bucle muy difícil de romper, porque vamos a seguir humedeciéndolo; cada vez estará más deshidratado y, por tanto, el labio estará peor”.

Para contrarrestar estos efectos, el doctor recomienda el uso de bálsamos labiales que contengan ácido hialurónico. “Utilizar un bálsamo como este que tenga partículas de ácido hialurónico ayuda a hidratar, pero además a reforzar la barrera cutánea”, asegura. Este enfoque no solo mantiene los labios suaves, sino que también protege la delicada piel de daños futuros.

Bálsamo labial
Los bálsamos pueden contener ácido hialurónico para hidratar.

No obstante, no solo tocar, pellizcar o lamer los labios contribuye a su deshidratación. Diversos factores pueden empeorarla, como el clima seco o frío, la exposición a radiación ultravioleta y ciertos fármacos, como los retinoides. Además, la respiración por la boca, alergias, dermatitis atópica o deficiencias nutricionales pueden agravar la sequedad y favorecer la aparición de queilitis, la inflamación de los labios.

Los mejores aliados para mantener los labios hidratados

Los bálsamos labiales, comúnmente llamados “cacao”, son productos diseñados específicamente para hidratar y proteger los labios. A diferencia de la vaselina pura, los bálsamos contienen ingredientes activos como ceramidas, manteca de karité, dimeticona o ácido hialurónico, que no solo hidratan, sino que también refuerzan la barrera cutánea y alivian la sequedad, según expertos de Dermamurcia.

Aunque la vaselina no aporta hidratación directa, su capacidad para formar una barrera oclusiva la convierte en un excelente protector frente a la pérdida transepidérmica de agua, ayudando a prevenir la sequedad y el agrietamiento de los labios.

Herpes labial bálsamo
La vaselina no aporta hidratación directa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es fundamental evitar productos que contengan componentes irritantes como mentol, alcanfor, propóleos o ciertos filtros solares químicos, ya que pueden provocar dermatitis de contacto y empeorar la deshidratación. Para la protección solar, se recomiendan bálsamos con SPF 30 o más, preferiblemente con filtros físicos como óxido de titanio u óxido de zinc, especialmente durante exposiciones prolongadas o en la nieve.

El uso correcto de estos productos es sencillo: aplicar el bálsamo varias veces al día, y sobre todo antes de dormir. También se aconseja proteger los labios antes de aplicar otros productos faciales que puedan irritarlos, mantener una adecuada hidratación interna y evitar hábitos que dañen su barrera natural.

Con estos cuidados, y evitando gestos dañinos como humedecer los labios con la lengua, es posible mantenerlos suaves, hidratados y saludables, rompiendo el círculo vicioso de resequedad y grietas que afecta tanto la estética como la comodidad diaria.