Un estudio afirma que estamos buscando a los extraterrestres de manera errónea: la distorsión imprevista de las posibles señales de radio impide su detección

Los efectos de los vientos estelares, las eyecciones de masa y el plasma ionizado han llevado a la comunidad astronómica a replantear el modo en que se buscan señales tecnológicas

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Una sonda en el espacio. (NASA)
Una sonda en el espacio. (NASA)

La distorsión del medio interplanetario por parte de los exoplanetas puede estar dificultando la detección de posibles señales alienígenas de radio, según una investigación de Vishal Gajjar y Grayce C. Brown publicada este mes en The Astrophysical Journal. El estudio aporta una posible explicación física al famoso “Gran Silencio”, el persistente fracaso de las búsquedas SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence, los programas de búsqueda científica de vida inteligente fuera de la Tierra), que exploran el universo en busca de señales o biomarcadores en la identificación de tecnofirmas de radio. Según esta nueva investigación, la turbulencia, los vientos estelares y las eyecciones de masa coronal presentes en el entorno de los exoplanetas ensancharían y distorsionarían estas señales, volviéndolas invisibles para los instrumentos convencionales.

Las simulaciones llevadas a cabo por el equipo, descritas en The Astrophysical Journal, muestran que alrededor del 70% de los sistemas modelados presentan un ensanchamiento superior a 1 Hz en la banda de 1 GHz, y que, en el rango de 100 MHz, más del 60% de los sistemas supera los 100 Hz de ensanchamiento. Esta magnitud de distorsión afecta especialmente a las estrellas enanas M, que suponen el 75% de las estrellas simuladas. El efecto contribuiría a enmascarar tecnofirmas reales y podría explicar en parte el llamado “Gran Silencio” que caracteriza los resultados negativos de décadas de observaciones en busca de señales inteligentes. Dicho con otras palabras: si de verdad existen señales de radio enviadas por civilizaciones extraterrestres, las hemos estado buscando mal.

En un millón de estrellas de distintas clases simuladas, el análisis empírico de Gajjar y Brown indica que la mayoría de las posibles tecnofirmas de radio quedarían camufladas por el ruido generado por el propio entorno del exoplaneta y de su estrella. Los radiotelescopios suelen buscar patrones espectrales muy finos, las denominadas “líneas delta” de menos de un hertzio, partiendo del supuesto de que cualquier señal artificial tendrá una frecuencia muy estrecha. Sin embargo, la investigación publicada en The Astrophysical Journal demuestra que el paso de estas señales por el medio interplanetario exoplanetario (Exo-IPM) ensancha y distorsiona su perfil frecuencial, disminuyendo drásticamente la relación señal/ruido y la detectabilidad con los algoritmos convencionales.

La ministra de Ciencia, Diana Morant, ha puesto en valor en el Senado la aportación pública a la investigación liderada por el bioquímico Mariano Barbacid, destacando que el 66% de la financiación que ha necesitado hasta ahora el proyecto, centrado en encontrar una cura para el cáncer de páncreas, proviene de fondos públicos. (Fuente: Senado)

Qué implicaciones tiene para las futuras búsquedas

Las conclusiones de Gajjar y Brown en The Astrophysical Journal obligan a replantear la estrategia de detección de tecnofirmas por radio. “Muchas señales podrían estar pasando inadvertidas”, afirma el estudio.

Estos hallazgos señalan que el “Gran Silencio” atribuido hasta ahora a la ausencia de transmisiones inteligentes puede reflejar también una limitación metodológica: casi todas las campañas buscan señales demasiado finas para las condiciones de propagación reales impuestas por el entorno astrofísico de exoplanetas. Como solución, los autores recomiendan revisar en profundidad los algoritmos de búsqueda y los filtros usados en los radiotelescopios, incorporando detectores adaptados al ensanchamiento y estrategias multiresolución capaces de rastrear señales más amplias. Proponen que las futuras campañas SETI expresen su sensibilidad en función del ancho de la señal y prioricen frecuencias más altas o líneas de visión alejadas del disco estelar para minimizar el efecto del Exo-IPM. Finalmente, sugieren reinterpretar los resultados históricos aplicando herramientas que tengan en cuenta la aparición de espectros ensanchados.

De este modo, la búsqueda de vida inteligente podrá ajustarse a las condiciones naturales de nuestra galaxia, donde buena parte de las señales podría seguir oculta en el ruido.