Duro golpe al crimen organizado escocés: una operación de Europol coordinada entre seis países culmina con trece detenidos y la incautación de bienes valorados en 600.000 euros

El operativo se ha saldado con trece detenidos, cinco en España y ocho más en el Reino Unido, tras desplegarse de manera simultánea en Países Bajos, España y Reino Unido

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Vista general del edificio de Europol en La Haya, Países Bajos, 12 de diciembre de 2019. REUTERS/Eva Plevier
Vista general del edificio de Europol en La Haya, Países Bajos, 12 de diciembre de 2019. REUTERS/Eva Plevier

Las autoridades policiales europeas han llevado a cabo una operación internacional que ha permitido desarticular una de las redes de crimen organizado más activas y violentas de Escocia. La acción, coordinada por Europol y Eurojust, se desplegó de manera simultánea en Países Bajos, España y Reino Unido el 27 de marzo de 2026, según ha informado Europol en un comunicado.

En la operación participaron la Policía de Países Bajos, la Guardia Civil española, la Policía Nacional turca, la Policía de Dubái, la Policía de Escocia y la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido.

Control territorial violento en Escocia y gestión desde España y los EAU

Trece personas fueron detenidas este viernes como resultado de esta operación por su presunta vinculación con el tráfico de grandes cantidades de cocaína hacia Escocia y el blanqueo de millones de euros. En el operativo colaboraron también los Emiratos Árabes Unidos y Turquía, que aportaron recursos y participaron en las investigaciones.

En España, la Guardia Civil realizó varios registros en domicilios ubicados en Málaga y Barcelona, resultando en el arresto de cinco sospechosos. Parte de la operación se desarrolló en Mijas (Málaga), donde la Guardia Civil realizó más de una decena de registros. No se descartan más arrestos.

Paralelamente, en el Reino Unido se produjeron ocho detenciones en Lanarkshire, Glasgow y West Lothian. Turquía actuó sobre el patrimonio de la red, incautando dos parcelas, una villa y participaciones empresariales valoradas en unos 600.000 euros. Cuatro ciudadanos turcos prestaron declaración como testigos en el marco de este dispositivo internacional.

Golpe a la mocromafia en Marbella con una incautación de 1.500 kilos de cocaína procedente de Brasil. La localidad malagueña vuelve a estar en el epicentro de los casos de narcotráfico. (Policía Nacional)

El grupo investigado es notorio por su uso de la violencia como herramienta de control territorial y protección de sus operaciones. De acuerdo con la información recabada por Europol, la red habría utilizado la intimidación, las represalias y la violencia organizada para mantener su influencia en determinadas zonas del Reino Unido.

Al tiempo que los episodios violentos se producían localmente, la dirección de la red organizaba el conjunto de las operaciones y la distribución de los beneficios desde España y los Emiratos Árabes Unidos, países desde los que se habría articulado su red internacional de blanqueo de capitales para ocultar el origen del dinero, generado por el tráfico de drogas y otros delitos graves.

Durante la investigación, los analistas de Europol examinaron grandes volúmenes de datos y comunicaciones cifradas que permitieron identificar a los principales responsables y esclarecer el funcionamiento de la estructura. El análisis de estas comunicaciones confirmó que la red mantenía una estructura de mando estable a lo largo del tiempo, lo que facilitaba la continuidad de las actividades ilícitas y la expansión internacional del grupo. La operación del 27 de marzo se diseñó con el objetivo prioritario de bloquear el flujo de recursos económicos de la red.

El trabajo conjunto entre las autoridades nacionales y los organismos europeos arrancó en 2020, cuando Europol comenzó a prestar apoyo operativo y técnico en la investigación. Los especialistas en delitos financieros colaboraron en el rastreo de activos, el análisis de flujos de dinero ilícito y la identificación de las vías empleadas para su blanqueo. En mayo de 2024, se constituyó en Europol un grupo operativo especial con el objetivo de reforzar la coordinación entre países, centralizar la inteligencia y mantener la presión sobre la cúpula y la infraestructura financiera de la organización.

Durante la fase ejecutiva, Europol desplegó equipos en España y Escocia para apoyar las acciones sobre el terreno, así como para garantizar la coordinación entre los investigadores de los diferentes países, que incluyó el intercambio de personal entre España y Reino Unido y la creación de equipos conjuntos de trabajo en la sede de Europol.

En el ámbito judicial, la coordinación se canalizó a través de Eurojust, que promovió reuniones periódicas entre las autoridades implicadas a lo largo de los dos años previos a la operación. Los investigadores continúan analizando una serie de incidentes violentos relacionados con el grupo, entre ellos tiroteos asociados a conflictos de crimen organizado en Escocia.