Los 3 tres mejores ejercicios para tu biomecánica, según una podóloga

La especialista recomienda varias opciones que fortalecen el cuerpo y favorecen una movilidad más saludable

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La podóloga Lara comenta 3 ejercicios para favorecer la biomecánica (Composición Infobae)
La podóloga Lara comenta 3 ejercicios para favorecer la biomecánica (Composición Infobae)

En la búsqueda de una mejor calidad de vida y bienestar físico, la biomecánica se ha convertido en un concepto clave para quienes desean moverse de forma eficiente y saludable. Este término, presente tanto en la medicina como en la actividad física, engloba la manera en la que las distintas estructuras del cuerpo trabajan juntas para permitir los movimientos cotidianos y deportivos, influyendo en la prevención de dolores, lesiones y desequilibrios musculares.

Según la podóloga Lara, quienes buscan mejorar la biomecánica corporal deberían enfocarse en tres deportes. La especialista aclara también en su TikTok (@la.podologa.lara) que la biomecánica es “la forma en la que tu cuerpo se mueve y reparte el peso mientras caminas, corres o haces deporte”, y enfatiza que su análisis considera el trabajo conjunto de “tus pies, tus rodillas, tus caderas y tu espalda”.

Este enfoque integral resulta fundamental porque, de acuerdo con la experta, una alteración en cualquiera de estos puntos puede repercutir en el resto de la cadena muscular y articular, generando molestias o lesiones crónicas.

Disciplinas recomendadas

La primera opción a la que hace referencia es la natación. Lara señala su ventaja principal: “No hay impacto, el cuerpo trabaja de forma equilibrada y las articulaciones descansan. Tú, a lo mejor, no tanto”. Este detalle la coloca como la alternativa favorita de la podóloga para quienes buscan mantener sanas las articulaciones. La natación se destaca, además, por permitir un rango de movimiento amplio sin la carga gravitatoria a la que se someten las articulaciones en otras disciplinas.

Natación
3 personas practicando natación (Crédito: Freepik)

Así, quienes presentan historial de lesiones o buscan una actividad que favorezca la recuperación pueden encontrar en el agua un entorno seguro y efectivo. El trabajo simultáneo de brazos, piernas y tronco contribuye a distribuir el esfuerzo y a fortalecer grupos musculares de manera simultánea, lo que ayuda a mantener el equilibrio corporal.

El ciclismo figura como el segundo deporte más recomendable. “El movimiento es guiado, el impacto es mínimo y las rodillas y pies están protegidos siempre que la bici esté bien ajustada”, precisa Lara, apuntando la importancia de la correcta configuración del equipo para evitar molestias. Añade, en tono humorístico, que el ciclismo es amado por quienes lo practican, “pero no tanto por los conductores que llevan mucha prisa”.

Ciclismo
Hombre practicando ciclismo (Freepik)

Esta disciplina, practicada tanto en exteriores como en interiores, permite ajustar la intensidad del ejercicio y se adapta a diferentes niveles de condición física. La clave, según recomiendan especialistas, está en mantener una postura adecuada y asegurarse de que el sillín y el manillar estén a la altura correcta para proteger las articulaciones. El pedaleo continuo favorece la circulación y fortalece los músculos de las piernas, lo que puede repercutir positivamente en la estabilidad y el control del cuerpo durante otras actividades diarias.

Postura y equilibrio desde el movimiento

En tercer lugar, elige la combinación de yoga y pilates: “Mejoran la postura, la estabilidad y corrigen desequilibrios en la forma de moverte”, describe la experta al subrayar su aporte a la alineación corporal. Ambas prácticas, aunque distintas en su origen y metodología, comparten el objetivo de trabajar la conciencia corporal, la flexibilidad y el control del movimiento.

Mediante ejercicios que involucran respiración, fortalecimiento del centro y estiramientos controlados, logran que la musculatura profunda se active y sostenga la columna y las articulaciones en posiciones óptimas.

El yoga combina ejercicio físico y meditación para mejorar fuerza, postura y flexibilidad. Favorece la respiración consciente, reduce ansiedad, fortalece huesos y articulaciones, mejora el sueño, la inmunidad y la salud cardiovascular, aportando equilibrio emocional y bienestar integral.

Esto, a su vez, incide en la prevención de dolores derivados de malas posturas y ayuda a corregir hábitos perjudiciales que pueden afectar la biomecánica a largo plazo. Además, tanto el yoga como el pilates pueden ser adaptados a las capacidades de cada persona, lo que los vuelve accesibles a distintos grupos de edad y niveles de experiencia.

Lara concluye que estos tres deportes “no solo previenen lesiones, sino que mejoran tu biomecánica a largo plazo”. Su recomendación se apoya en la experiencia clínica y en la observación de los beneficios que aportan a la salud articular, muscular y postural, resaltando la importancia de elegir actividades que favorezcan una movilidad eficiente y equilibrada en el día a día.