Un niño de 11 años con cáncer terminal cumple su sueño un día antes de morir

La policía de la localidad neerlandesa de Maastricht ayuda al pequeño y recorre con él la ciudad

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Un niño de 11 años
Un niño de 11 años con cáncer terminal cumple su sueño un día antes de morir (Composición Infobae)

Hay historias que tocan el corazón y que nunca se olvidan. Esto es lo que le ocurrió a la policía de Maastricht, una localidad neerlandesa que hace frontera con Bélgica. El pasado 15 de marzo, un niño enfermo de cáncer terminal les pidió cumplir un sueño antes de, desgraciadamente, fallecer.

El pequeño de 11 años tenía un último deseo y ese era dar un paseo dentro de un coche patrulla. “Ayer recibimos a un niño de 11 años en nuestra estación de policía. Un chico fantástico que es un gran fan de la ciudad de Maastricht, la policía en general y la agencia de series de televisión Maastricht”, explican desde la cuenta de Facebook del cuerpo de policía.

Padecía cáncer de páncreas y era muy fan tanto de la policía como de las series policiacas. Su sueño era conocer a los agentes, visitar la comisaría y dar un paseo en un coche patrulla. Todo ello lo logró.

Un paseo inolvidable para todos

La familia del niño de 11 años avisó a los policías del deseo del pequeño y los agentes no tuvieron dudas de hacer realidad su sueño. Por ello, el 15 de marzo lo invitaron a la comisaría para conocerle y hacerle partícipe de las labores que realizan.

“Pudimos ofrecerle a él y a su familia un día inolvidable que culminó con un recorrido en convoy de emergencia por el centro de Maastricht. El niño tuvo la importante tarea de hacer la cuenta regresiva y encender las sirenas al mismo tiempo que los otros siete vehículos policiales”, informa la policía de Maastricht en Facebook.

Captura del vídeo del paseo
Captura del vídeo del paseo de los agentes con el pequeño de 11 años (Facebook)

Los agentes le prepararon un paseo que denominan “speed ride”, un recorrido sencillo y rápido por su ciudad local, Maastricht, que sirvió para que el pequeño, cuyo nombre se desconoce por privacidad del menor, pudiera cumplir su última voluntad.

El niño falleció después de su paseo con la policía

Y como si el destino estuviera escrito, el pequeño falleció poco después de cumplir su deseo de conocer a los policías y formar parte del cuerpo durante unas horas. Al poco tiempo, los agentes fueron informados de que murió a causa de un cáncer de páncreas.

“Desafortunadamente recibimos la triste noticia esta mañana de que falleció ayer por la tarde”, expresaron los agentes de policía en las redes sociales. Ellos mismos compartieron un vídeo, con el permiso de la familia del niño, en el que se ve el paseo que realizaron en coche por la ciudad.

El niño de 11 años sufría un cáncer de páncreas terminal después de haber batallado con la enfermedad durante un largo período de tiempo. Su familia se esforzó, no solo en cuidarlo, sino también para que el pequeño pudiera descansar en paz. Por ello, quiso que la policía le hiciera ese favor, a lo que los agentes accedieron encantados.

La cantante Rosalía ha visitado a pacientes pediátricos con cáncer ingresados en el Hospital Sant Joan de Déu (SJD) en Barcelona, ha informado el centro este miércoles a través de Instagram. Fuentes del hospital han confirmado a Europa Press que la cantante catalana visitó este lunes una planta de hospitalización del 'Pediatric Cancer Center Barcelona' del SJD. "Hay visitas que son excepcionales, como la de Rosalía", ha destacado el Hospital Sant Joan de Déu.

De esta forma, el niño pudo cumplir un sueño y su última voluntad fue respetada por todas las personas de su alrededor, dejando un recuerdo imborrable. Sin duda, es una historia que quedará marcada para siempre en la memoria de todos los agentes de policía de la comisaría de Maastricht (Países Bajos) que participaron y en la de los familiares del pequeño de 11 años.

Este gesto demuestra que incluso en los momentos más difíciles aún hay espacio para la solidaridad y la esperanza. La historia de este niño no solo refleja el valor de cumplir sueños, por pequeños que parezcan, sino también la importancia de acompañar con cariño hasta el final. Su recuerdo queda como un ejemplo conmovedor de cómo un acto sencillo puede convertirse en algo extraordinario y significativo.