Un delfín se ha establecido en los canales de Venecia, pero el turismo masivo pone en riesgo su salud: las hélices de los barcos pueden herirlo

Mimmo vive en las aguas venecianas desde 2025, afrontando el peligro de las lanchas

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El delfín Mimmo en las aguas de Venecia. (Manuel Silvestri/Reuters)
El delfín Mimmo en las aguas de Venecia. (Manuel Silvestri/Reuters)

Bajo los canales de Venecia, donde las góndolas y vaporettos marcan el ritmo cotidiano, un visitante inesperado ha captado la atención de científicos y habitantes: Mimmo, un delfín mular (Tursiops truncatus), se ha convertido en residente de la laguna veneciana. Los investigadores del Departamento de Biomedicina Comparativa y Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Padua han documentado su presencia tanto en el extremo sur como en el norte de la ciudad, siguiendo de cerca sus movimientos desde junio de 2025.

La aparición de Mimmo en un entorno tan urbanizado plantea interrogantes sobre cómo un mamífero marino logra adaptarse a la intensa actividad humana. El estudio publicado en Frontiers in Ethology destaca que, pese al constante tránsito de embarcaciones y turistas, el delfín mantiene un estado de salud favorable y se alimenta principalmente de lisas (Mugil cephalus). Las observaciones indican que su comportamiento sigue los patrones típicos de su especie.

Mimmo se encuentra actualmente frente a la emblemática Plaza de San Marcos, en el corazón del bullicio veneciano. Esta ubicación lo expone a riesgos poco habituales para su especie, como la posibilidad de sufrir daños por las hélices de los barcos, dado que es la zona con mayor concentración de embarcaciones motorizadas de la ciudad. La convivencia entre el delfín y la actividad humana ya ha encendido las alertas entre los expertos.

El delfín Mimmo cerca de las embarcaciones de Venecia. (Manuel Silvestri/Reuters)
El delfín Mimmo cerca de las embarcaciones de Venecia. (Manuel Silvestri/Reuters)

El veterinario Guido Pietroluongo, uno de los responsables del seguimiento, destaca la gran capacidad de adaptación del animal. No obstante, los especialistas advierten que el verdadero problema radica en el comportamiento humano. Giovanni Bearzi, experto en fauna del mar Adriático desde hace más de cuatro décadas, sintetiza el desafío en una nota de prensa recogida por National Geographic: “Se trata de gestionar el comportamiento humano, no el del delfín”.

El turismo podría perjudicar al delfín, pero no quiere irse

A raíz de este fenómeno, las autoridades locales han reforzado los protocolos de vigilancia para proteger al mamífero. Los intentos previos de alejarlo mediante dispositivos acústicos no dieron resultado, y la opción de capturarlo para trasladarlo ha sido descartada por los riesgos que implica. En consecuencia, la única vía es cumplir estrictamente la normativa que impide molestar a especies protegidas.

El delfín Mimmo siendo fotografiado por dos turistas en su lancha. (Manuel Silvestri/Reuters)
El delfín Mimmo siendo fotografiado por dos turistas en su lancha. (Manuel Silvestri/Reuters)

El caso de Mimmo ilustra un dilema que va más allá de la biología: cómo garantizar la seguridad de la fauna en espacios dominados por el turismo. Para evitar incidentes, se prohíbe alimentar o tocar al animal y se exige a los conductores de lanchas y a los visitantes que respeten los límites de velocidad y las distancias mínimas de seguridad. El futuro del delfín depende de la responsabilidad colectiva para evitar cualquier interacción que pueda ponerlo en peligro.

(Fuente de Instagram: venezia_non_e_disneyland)

La presencia de Mimmo en la laguna veneciana ha obligado a las autoridades a implementar protocolos de protección y a recordar la importancia de respetar las normas diseñadas para la convivencia con la vida silvestre. El desafío radica en la capacidad de los ciudadanos y turistas para adaptarse a la presencia del animal. Bearzi lo sintetiza con una reflexión: “Lo que es verdaderamente inusual no es la presencia del delfín, sino la persistente dificultad que tienen los humanos hoy en día para respetar a tales animales”.