Pablo Emilio Gutiérrez, psicólogo: “Si tu pareja no cambia las cosas que le has dicho que te hacen daño, es porque no siente que deba hacerlo”

El terapeuta habla de una situación habitual en las relaciones donde las consecuencias acaban siendo mayores

Guardar
Qué hacer cuando tu pareja
Qué hacer cuando tu pareja no cambia. (Montaje Infobae)

En las relaciones de pareja, muchas veces surge la frustración cuando una persona expresa que ciertas conductas le hacen daño y, pese a mencionarlo en varias ocasiones, el comportamiento se mantiene. El psicólogo Pablo Emilio Gutiérrez aborda este conflicto con una mirada directa: el hecho de que alguien no cambie aquello que daña a su pareja no suele deberse a falta de información o desconocimiento, sino a que no percibe una razón suficiente para modificar sus actos.

Gutiérrez plantea, a través de su cuenta de TikTok (@pablotupsicologo), que la ausencia de cambio no es necesariamente un signo de mala voluntad, sino una consecuencia de cómo cada persona evalúa las consecuencias de sus propias acciones. Muchas veces, quien realiza la conducta no experimenta consecuencias negativas o no interpreta el malestar de su pareja como algo que le impulse a actuar de otro modo.

Según el psicólogo, el motor principal de la transformación personal es la percepción de necesidad. Si alguien no siente internamente que debe corregir una actitud, es improbable que lo haga solo porque se lo pidan, incluso si la otra persona se siente herida. Esta dinámica puede generar una sensación de impotencia en quien espera el cambio, ya que el esfuerzo por comunicar el daño no se traduce en una acción ni en ningún cambio.

Razones por las que una persona no cambia

Pablo Emilio Gutiérrez señala que cuando una persona no modifica aquello que su pareja le ha señalado como doloroso, suele ser porque no lo considera. Lo que refleja una clara falta de empatía y habilidades. La motivación para cambiar suele estar directamente relacionada con las consecuencias percibidas de las propias acciones. Si mantener la conducta no genera conflictos graves para quien la realiza o si las consecuencias no le resultan suficientes, es probable que la conducta persista.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

En palabras del psicólogo, “si tu pareja no ha cambiado esas acciones que no te gustan o incluso te terminan lastimando, probablemente sea porque no lo siente”. Esta afirmación destaca una realidad frecuente en las relaciones: el cambio no se produce solo por una petición o por el dolor expresado por el otro, sino cuando la persona siente que las consecuencias la afectan directamente.

Muchos esperan que el solo hecho de comunicar el malestar sea suficiente para provocar una transformación. Sin embargo, la percepción de urgencia o importancia de cambiar varía de una persona a otra. Para algunos, las conductas señaladas no tienen suficiente peso como para justificar un esfuerzo de cambio, especialmente si no existen consecuencias inmediatas a nivel emocional, social o dentro de la relación.

Qué hacer cuando tu pareja no cambia

Ante la falta de cambio, Gutiérrez sugiere que la atención se desplace hacia quien sufre el daño. Si el comportamiento de la pareja se mantiene pese a las conversaciones y las peticiones, puede ser útil preguntarse qué opciones tiene la persona afectada. La falta de respuesta puede resultar dolorosa, pero también puede funcionar como un impulso para tomar decisiones que prioricen el propio bienestar.

Las soluciones del psicólogo ante
Las soluciones del psicólogo ante la negativa d etu pareja. (Freepik)

El psicólogo señala que, si las consecuencias de las acciones de la pareja no lo motivan a cambiar, quizá eso sea suficiente para que la persona lastimada se plantee qué hacer al respecto. Es decir, ante la ausencia de transformación en la pareja, la clave puede estar en identificar cuáles son los límites personales y qué medidas está dispuesto a tomar quien sufre la situación.

Este enfoque invita a dejar de esperar pasivamente el cambio ajeno y a considerar alternativas propias. Puede implicar desde establecer límites más claros hasta replantearse la continuidad de la relación si el daño persiste y no existe disposición por parte del otro para modificar sus actitudes. El proceso no es sencillo, pero reconocer la dinámica permite tomar decisiones informadas y responsables sobre el propio bienestar.