La Organización Mundial del Comercio prevé un frenazo en el crecimiento de Europa de hasta un 1,2% si se prolonga el conflicto en Irán: “Las exportaciones podrían disminuir”

Según las nuevas perspectivas sobre el comercio mundial, Europa sería una de las áreas más vulnerables a una escalada del conflicto, especialmente si se produce un encarecimiento sostenido de la energía

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, conversa con la directora general de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala. (Ludovic Marin/Pool via REUTERS)
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, conversa con la directora general de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala. (Ludovic Marin/Pool via REUTERS)

La economía europea se enfrenta a un escenario especialmente delicado si el conflicto en Irán se alarga. Así lo ha advertido este jueves la Organización Mundial del Comercio (OMC), que prevé que el impacto sobre el crecimiento del continente podría ser mayor que en otras regiones del mundo, principalmente por su elevada dependencia energética.

Según las nuevas perspectivas sobre el comercio mundial presentadas por la directora general del organismo, Ngozi Okonjo-Iweala, Europa sería una de las áreas más vulnerables a una escalada sostenida del conflicto, especialmente si esta situación deriva en un encarecimiento persistente de la energía. En ese caso, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) europeo podría reducirse en hasta un 1,2% respecto a las previsiones actuales.

En concreto, el informe dibuja dos escenarios. En el más favorable, la economía europea crecería en torno al 1,6% en 2026. Sin embargo, si la guerra se alarga y los precios energéticos se mantienen elevados, ese avance se desplomaría hasta apenas un 0,4%. El economista jefe de la OMC, Robert Staiger, ha puesto cifras a este deterioro en el comercio exterior europeo. “Las exportaciones europeas podrían disminuir un 0,6% y el crecimiento de las importaciones bajar (un punto) hasta el 0,3% en este escenario de elevados precios energéticos”, señaló.

Uno de los factores clave detrás de estas previsiones es el incremento del precio del gas natural licuado, que ya está afectando al tejido productivo europeo. La industria, el transporte y los hogares son especialmente sensibles a estas subidas, lo que termina trasladándose al conjunto de la economía en forma de menos consumo, menos inversión y menos competitividad exterior.

“Europa estará entre los primeros en asumir el coste de esta guerra”

Y, aunque la advertencia de la OMC aporta cifras más concretas, lo cierto es que desde Bruselas ya se venía alertando de este riesgo desde hace días. El pasado lunes, la comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, advirtió de que la Unión Europea podría ser una de las regiones más perjudicadas si la situación en Irán se deteriora aún más.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este miércoles en el Congreso su intención de seguir acelerando el despliegue de la energía renovable en el país mediante el decreto ley para paliar las consecuencias económicas del conflicto en Irán (Congreso)

“Lo que está claro es que Europa debe desempeñar un papel fundamental para poner fin a este conflicto. Si se agrava, debemos ser conscientes de que Europa podría ser una de las primeras en pagar el precio más alto”, afirmó Lahbib en declaraciones a la prensa durante un Consejo de ministros de Exteriores.

La comisaria insistió en la necesidad de apostar por la vía diplomática para frenar la escalada. “Creo que tenemos que hacer todo lo posible para poner fin a esta guerra, para reanudar las negociaciones diplomáticas, porque está claro que (...) Europa estará entre los primeros en pagar el precio, en asumir el coste de esta guerra”, subrayó.

Consecuencias humanitarias y geopolíticas

Más allá del impacto económico, Bruselas también observa con preocupación las consecuencias humanitarias y geopolíticas del conflicto. Lahbib destacó que la situación sobre el terreno es cada vez más compleja, con daños en infraestructuras clave como escuelas, hospitales y redes eléctricas, lo que está provocando desplazamientos masivos de población tanto dentro de Irán como en países vecinos.

“Esto provoca un desplazamiento masivo dentro de Irán, pero también en toda la región, y esto puede desestabilizar a toda la región en algún momento”, advirtió. Ante esto, el bloque comunitario ha comenzado a movilizar recursos para atender la emergencia humanitaria en Oriente Medio, con un paquete de ayuda de 450 millones de euros destinado a varios países de la región.

*Noticia elaborada con información de EFE.