Qué es el signo de Frank, la marca en la oreja que podría tener Leonardo DiCaprio y que alerta de un problema cardiovascular

Un pliegue en el lóbulo de la oreja del actor es considerado por algunos especialistas como un marcador de riesgo de enfermedades del corazón

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Leonardo DiCaprio en la alfombra
Leonardo DiCaprio en la alfombra roja de la gala de los Oscars, a 15 de marzo de 2026 (REUTERS/Daniel Cole)

La pasada gala de los Oscar ha dado mucho que hablar más allá del cine, como viene siendo usual. Entre anécdotas y polémicas, Leonardo DiCaprio ha acaparado parte del foco mediático en las redes sociales y no por haber protagonizado la película ganadora de la estatuilla bañada en oro, Una batalla tras otra.

Ha sido una sesión de fotos previa a la gala lo que ha encendido las alarmas de algunos profesionales de la salud. Una pequeña marca en el lóbulo de su oreja podría alertar de un problema de salud cardiovascular. Es lo que se conoce como “signo de Frank”, un pequeño pliegue en el lóbulo de la oreja que sería un marcador de una enfermedad de corazón.

En las fotografías en blanco y negro se puede apreciar un pliegue en el lóbulo de DiCaprio, aunque ello no implica directamente que sufra de una patología cardiovascular, pues solo un especialista puede ofrecer un diagnóstico certero. No obstante, la literatura científica recoge el signo de Frank como una condición a vigilar.

Científicos de la Universidade de Santiago de Compostela publicaron en 2019 un estudio sobre el signo de Frank, al que calificaban como “un accidente anatómico” que se puede observar “en más de la mitad de la población adulta de ambos sexos”. Pese a su prevalencia, “se presenta con más frecuencia en pacientes con valores patológicos de algunos factores de riesgo cardiovascular modificables y/o con antecedentes de evento cardiovascular”.

Leonardo DiCaprio asiste al estreno
Leonardo DiCaprio asiste al estreno en Londres de la película "Una batalla tras otra" en Londres, Gran Bretaña, 16 de septiembre de 2025. (REUTERS/Katie Collins/Foto de archivo)

La relación de esta marca con las enfermedades del corazón

En 1973, el neumólogo estadounidense Saunders T. Frank describió la presencia de un surco diagonal en el lóbulo de la oreja, conocido como “signo de Frank”, como un posible indicador de enfermedad cardiovascular. Más de 45 años después, su utilidad sigue siendo objeto de debate debido a que muchos de los estudios realizados presentan inconsistencias y resultados muy variables.

En 2014, el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología presentó un estudio que había analizado a 300 pacientes con este signo en la oreja. “Tras estudiar a estos pacientes pudimos ver que, de los pacientes con antecedentes de accidente cerebrovascular, el 48,9 % presentaba este pliegue -un 27,8 % en aquellos sin antecedentes de ictus-. Entre los sujetos con antecedentes de infarto, un 45,8 % mostraba este pliegue, tasa que se reducía a la mitad -un 28,2 % en aquellos sin infarto-”, señalaba el doctor Esteban López de Sá, cardiólogo del Hospital La Paz de Madrid y uno de los autores del trabajo.

La oreja es, junto con la nariz, el único órgano que crece a lo largo de toda la vida, por lo que cuando una persona padece enfermedad arterioesclerótica también sufre pequeñas lesiones vasculares en diversas zonas. En el caso de producirse estas lesiones en la oreja, se origina un crecimiento desigual fomentando el pliegue.

En un periodo de 63 horas, cuatro personas han sido trasplantadas con éxito en este hospital público de Madrid gracias a la generosidad de los donantes y sus familias

El signo de Frank, todavía un marcador de controversia

El mecanismo fisiopatológico que explica la aparición de este surco aún no se ha determinado con claridad. Todo ello ha dificultado que, pese a tratarse de un rasgo anatómico fácil de identificar y sin coste, se haya incorporado de forma habitual en Atención Primaria como herramienta predictiva o señal temprana de enfermedad coronaria.

En la actualidad, el enfoque basado en el análisis aislado de los factores de riesgo cardiovascular ha sido reemplazado por el uso de los llamados índices de riesgo cardiovascular, que consideran la interacción entre múltiples factores y ofrecen una visión más integral del riesgo.