David Jiménez, economista y abogado experto en herencias: “Esto es lo que pasa si no haces testamento”

Cuando llega el momento de repartir una herencia y no existe un documento que detalle las voluntades del fallecido, los herederos deben enfrentarse a un proceso complejo para acceder a ella

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Entrevista a David Jiménez, abogado especializado en herencias.

Hablar de la muerte y de los trámites que la rodean suele ser un asunto incómodo, muchas veces pospuesto o minimizado en las conversaciones familiares. Sin embargo, la sucesión de bienes y la gestión de herencias son procesos legales ineludibles que, llegado el momento, afectan de manera directa a quienes permanecen. En esta línea, el economista y abogado David Jiménez identifica una idea persistente entre la población: la de que el testamento es un trámite reservado únicamente para quienes poseen grandes fortunas o alcanzan una edad avanzada. “Ese primer error que yo veo, que la gente no hace testamento creyendo que solamente es algo de gente con dinero o de gente con un patrimonio importante. No, error, tienes que hacerlo”, remarca Jiménez, que cuenta con una amplia experiencia asesorando en materia de herencias.

Según el especialista, no existe relación entre el volumen del patrimonio y la necesidad de dejar constancia escrita de las últimas voluntades. “Lo primero que tienes que saber es que hacer testamento no es una cuestión que sea, que esté relacionada con el dinero que tengas o el patrimonio que tú tengas”, insiste en un video publicado en su perfil de TikTok (@davidjimenezabogado). Para Jiménez, la decisión de redactar un testamento responde más a la voluntad de ordenar el futuro de los bienes y evitar complicaciones a los allegados, que al valor de lo que se deja.

Muchos ciudadanos consideran innecesario este trámite si no tienen propiedades significativas o si aún no han alcanzado una edad avanzada. El abogado subraya que esta percepción puede derivar en consecuencias legales y administrativas poco deseadas para los herederos.

Si no hay testamento, la ley decide quién se queda la herencia

Cuando una persona fallece sin haber firmado un testamento, el Código Civil español regula el destino de su herencia. “La normativa ya prevé cómo se va a repartir una herencia si no hay testamento”, explica Jiménez, que advierte de que en la mayoría del territorio nacional se aplica el Código Civil, aunque hay excepciones: “Cataluña tiene su propio código civil, en algunos sitios tiene leyes forales”.

De acuerdo con el marco legal, la herencia se distribuye entre familiares directos siguiendo estrictos criterios de parentesco. Esto significa que, en ausencia de testamento, el titular de los bienes pierde la capacidad de decidir sobre el reparto. La ley establece una jerarquía que puede no coincidir con los deseos del fallecido. Desde el punto de vista fiscal, por otra parte, “puedes ahorrar también impuestos porque cabe mucha planificación fiscal en los testamentos”.

Más gestiones para los herederos

Además, en situaciones donde no hay testamento, los herederos se ven obligados a realizar trámites adicionales para acreditar su condición. “Tienen que hacer una declaración de herederos”, relata el jurista, que detalla que este proceso implica la obtención de documentación como el libro de familia y la presentación de dos testigos ante notario.

El procedimiento para declarar herederos puede resultar especialmente engorroso en un contexto emocional delicado. “Imagínate, en un contexto en el que una persona fallece y los herederos tienen que estar seguramente en una situación emocional compleja, tienen que empezar a buscar documentación, libro de familia, llevar dos testigos. ¿Qué sentido tiene?”, plantea Jiménez, subrayando la carga burocrática que se añade al duelo.