El Ministerio de Defensa reubica “temporalmente” a las fuerzas especiales destacadas en Irak ante “deterioro de la situación de la seguridad” en la zona

Este anuncio ha ocurrido dos semanas después de que la guerra estallará en Irán con los bombardeos llevados a cabo por Estados Unidos e Israel

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Militares españoles (Europa Press)
Militares españoles (Europa Press)

El Ministerio de Defensa ha decidido reubicar “temporalmente” al contingente español de operaciones especiales desplegado en Irak ante el “deterioro de la situación de la seguridad”, hechos que coinciden con el tumultuoso escenario que se está viviendo en la zona tras el estallido de la guerra en Irán, país vecino.

Según ha informado el Ministerio, “España ha determinado la reubicación temporal del Grupo de Operaciones Especiales (SOTG) destacado en Irak” debido al “deterioro de la situación” y a la “imposibilidad de continuar desarrollando los cometidos asignados” en el marco de la Coalición Internacional de lucha contra el Daesh.

Defensa ha precisado que “todos los militares del SOTG, encuadrados en la Coalición Internacional de lucha contra el Daesh ya se encuentran en lugares seguros”, donde permanecerán a la espera “de la evolución de la situación” en la zona.

El repliegue se ha llevado a cabo, según el Ministerio, “en estrecha coordinación y colaboración con las autoridades iraquíes, contando con el apoyo de la Coalición y manteniendo siempre informados a nuestros países amigos y aliados”.

Pese a la retirada temporal del grupo, el Gobierno subraya que “el compromiso de España con la Coalición Internacional y con la estabilidad de Irak permanecen inalterables”. No obstante, Defensa reconoce que “la volatilidad y fragilidad de la situación en la zona obligan a tomar esta decisión para garantizar la protección de nuestras fuerzas”.

La escalada en Oriente Medio

La decisión de reubicar a los militares españoles se produce en un contexto de creciente inestabilidad en Oriente Medio, tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel en Irán, que marcó el inicio de un conflicto que que ha entrado ya en su tercera semana y que está extendiendo sus efectos a varios países de la región.

Desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero, Irán ha respondido a los ataques lanzados contra su territorio con misiles y drones dirigidos tanto contra Israel como contra instalaciones estadounidenses y aliadas en países vecinos, lo que ha provocado una escalada que ya ha dejado miles de muertos y una grave crisis de seguridad regional.

La base militar italiana en Irak que ha sido atacada por Irán y su operación ‘Prima Parthica’ contra el Daesh (Ministero della Difesa)

Irak se ha convertido en uno de los escenarios indirectos de esta confrontación. Milicias chiíes alineadas con Teherán han intensificado los ataques contra intereses occidentales y bases militares en el país, incluyendo el uso de drones y cohetes contra instalaciones de la coalición internacional. En los últimos días se han registrado varios incidentes de este tipo. Un ataque con dron contra una base militar en el norte de Irak dejó un militar francés muerto y varios heridos, mientras que instalaciones diplomáticas y militares vinculadas a Estados Unidos también han sido objetivo de proyectiles y drones.

La creciente inseguridad ha llevado incluso a la embajada estadounidense en Bagdad a recomendar a sus ciudadanos abandonar el país de inmediato tras varios ataques contra instalaciones en la capital y en el Kurdistán iraquí. En paralelo, el norte de Irak, especialmente la región del Kurdistán y la ciudad de Erbil, ha sido escenario de ataques con misiles y drones lanzados por Irán y por milicias aliadas desde el inicio de la actual guerra regional, lo que ha incrementado la presión sobre las fuerzas internacionales desplegadas en el país.