Marcos, estudiante de veterinaria: “Lo que más miedo le da a tu perro cuando va al veterinario no son las agujas ni las pruebas, es que está en un lugar desconocido”

El especialista da estrategias para reducir el estrés y acostumbrar a las mascotas a ir a consulta

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Cómo gestionar la visita de
Cómo gestionar la visita de tu perro al veterinario. (Montaje Infobae)

Para muchos dueños de animales, la visita al veterinario suele ser motivo de preocupación. El miedo de los perros en la consulta no se debe principalmente a las agujas o a los procedimientos médicos. Según la experiencia de quienes trabajan en clínicas, el verdadero origen de esa inquietud está en el mismo entorno y en la falta de comprensión por parte del animal sobre lo que ocurre.

Marcos, estudiante de veterinaria y médico, lo resume de forma sencilla, a través de su cuenta de TikTok (@marcosconecta.oficial): lo que más miedo le da a un perro cuando va al veterinario no son las agujas ni las pruebas, es que está en un lugar desconocido. Este testimonio refleja la realidad cotidiana de miles de animales domésticos que, al enfrentarse a una situación nueva, experimentan una mezcla de desconcierto e inseguridad.

La atmósfera de una clínica veterinaria no suele ser amigable para los sentidos caninos. El olor, la presencia de otros perros nerviosos y las voces de personas desconocidas contribuyen a esa sensación de extrañeza. Además, la ansiedad del propio dueño puede trasladarse directamente al animal, intensificando su estado de alerta.

El cerebro del perro en modo alerta: huir o defenderse

Cuando un perro llega a la clínica veterinaria, su cerebro interpreta la experiencia como una potencial amenaza. El animal se encuentra en un lugar nuevo, rodeado de estímulos desconocidos: otros perros llorando, personas con batas y un ambiente cargado de olores intensos. Este conjunto de factores desencadena una reacción instintiva.

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“El cerebro del perro, en ese momento, entra en modo alerta. En este estado, el razonamiento queda en segundo plano y solo existen dos opciones posibles para el animal: huir o defenderse. Muchas veces, esa reacción se confunde con agresividad. Sin embargo, en la mayoría de los casos, lo que expresa el animal es puro terror ante lo desconocido”, explica Marcos.

El miedo en los perros no responde solo al dolor físico o a la anticipación de procedimientos desagradables. Según el estudiante, el mayor malestar surge del hecho de no entender por qué están allí. La confusión y la falta de control sobre la situación generan una respuesta defensiva automática.

Esta reacción tiene una explicación evolutiva: en la naturaleza, un entorno desconocido puede representar un peligro real. Por eso, el animal recurre a la huida o a la defensa como mecanismos de supervivencia. Identificar este patrón permite a los tutores y a los profesionales comprender mejor los comportamientos aparentemente “agresivos” en la consulta.

Claves para ayudar a tu perro a afrontar la visita al veterinario

Existen estrategias sencillas para reducir el nivel de ansiedad de los perros ante la visita al veterinario. Seguir los consejos del profesional puede mejorar la experiencia, no solo del animal, sino también del acompañante. Las principales claves que recomienda Marcos son:

  • Mantener la calma durante todo el proceso. Los perros son expertos en detectar el estado emocional de sus dueños. Si la persona transmite tranquilidad, el animal tiende a relajarse más fácilmente.
  • Familiarizar al perro con la clínica antes de una consulta o intervención. Visitar el lugar solo para pasear por la sala de espera, o permitir que el animal explore el entorno sin asociarlo directamente con procedimientos médicos, puede ayudar a disminuir la tensión en futuras visitas.
  • El uso de refuerzos positivos, como premios o caricias tras cada avance, también resulta muy útil. Estos pequeños gestos ayudan al perro a asociar la experiencia veterinaria con algo agradable, reduciendo el impacto negativo del entorno desconocido.
Estrategias para vivir sin estrés
Estrategias para vivir sin estrés la visita al veterinario (Pexels)

“Todas las claves se resumen en evitar transmitir nerviosismo. Si el tutor muestra seguridad y confianza, el perro percibe que la situación está bajo control. La paciencia y la comprensión del animal en estos momentos resultan esenciales para que el miedo no se traduzca en comportamientos problemáticos”, explica Marcos. Por lo tanto, la posición del dueño ante momentos complicados, como puede ser la salud de la mascota, es lo más importante durante todo el proceso.