Torrijas de croissant, de pera y de pistacho: el pastelero más famoso de Sevilla reinventa el postre clásico de la Semana Santa

Este 2026, el pastelero de origen francés pero con acento sevillano ofrece nueve versiones diferentes de este manjar, dos clásicas y siete creaciones especiales con mezclas inesperadas

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Las torrijas de Manu Jara,
Las torrijas de Manu Jara, pastelero en Sevilla (Instagram / @manujarasevilla)

La Dulcería de Manu Jara es uno de los grandes referentes de la pastelería sevillana. No por su tradición per se, pues al frente se encuentra un pastelero francés, un amante de la confitería que consiguió revolucionar el panorama dulce hispalense introduciendo en pleno corazón de Triana los términos propios de la tradición gala. En sus vitrinas podemos encontrar un croissant, un pain au chocolat y un éclaire, pero también palmeras de chocolate, tocinos de cielo, tortas de aceite y, según la época del año, panetones o torrijas.

De estas últimas venimos a hablar hoy, de esa receta de Semana Santa que baña las calles sevillanas de almíbar y aroma a canela. Cada año, los sevillanos acuden religiosamente a pastelerías como la de Manu Jara, con el objetivo de probar algunas de las versiones más deliciosas de este tradicional postre español. El pastelero francés las hace siguiendo la receta típica, pero también versionando este clásico con nuevos sabores destinados a rompernos todos los esquemas.

Las torrijas más originales de Manu Jara

Cada año se hacen virales sus alocadas versiones del panettone y del roscón de reyes, así que con las torrijas no iba a ser menos. Este 2026, el pastelero ofrece hasta nueve versiones diferentes de este manjar, dos clásicas y siete creaciones especiales con mezclas inesperadas. Todas ellas se elaboran a diario en sus obradores y están disponibles hasta agotar existencias en cada uno de sus puntos de venta.

Puerta de la pastelería Manu
Puerta de la pastelería Manu Jara, en Triana (Instagram / @manujarasevilla)

Entre sus opciones está la clásica de leche, un clásico de la repostería tradicional, por 2,90 €; y también una versión de vino y miel de Aracena a 3,40 €. La lista de virguerías comienza con la original ‘Torrisand’, que combina croissant y torrija, por 1,60 €. Entre sus especialidades se incluyen la torrija de crema tostada y piñones, a 3,80 €; la de café y crema de licor, pensada para quienes disfrutan los postres con café, por 4,60 €; la de pera y caramelo por 4,60 €; la de pistacho y naranja sevillana al mismo precio que la anterior; la torrija Sacher a 4,60 €; y una opción con miel, azafrán, manzana y merengue, también por 4,60 €.

Opciones originales en cuanto al sabor que parten todas ellas de un excelente dominio técnico de la receta, que consigue una base con una textura ideal, una miga siempre húmeda y un equilibrio perfecto entre dulzor y aroma. “Siempre se basan en lo tradicional, es decir, un buen pan brioche empapado en la natilla de siempre, con anís, huevo, leche, nata y miel”, cuenta el pastelero en su cuenta de Instagram.

A la hora del sellado, el proceso cambia al que se desarrollaría con una torrija normal: “Ya sabéis que normalmente aquí en Andalucía se sellan con aceite, friéndolas. En Francia se sumergen en mantequilla hirviendo y nosotros las hemos bañado en un chocolate que nos va a preservar la humedad de cada una de ellas”.

Aquellos y aquellas que deseen probar estas creaciones deben saber que estarán disponibles desde el 3 de marzo hasta el 5 de abril, tanto en Bocasú, el takeaway de Mercado de Triana; como en sus locales en Triana (Calle Pureza, 5), en su dulcería de El Corte Inglés y en el Breakery del Only YOU Hotel Sevilla.

Pía León fue reconocida como World’s Best Female Chef en 2021 y hoy, su restaurante es el único liderado por una mujer dentro del top 10 de The World’s 50 Best Restaurants.

Torrijas de poleá, otra creación con alma sevillana

Parece que la fusión de tradición y vanguardia ha llegado a las pastelerías sevillanas con ánimo de quedarse. En el obrador La Esencia, con varios locales repartidos por la capital hispalense, preparan estas delicias de Semana Santa en sus versiones más tradicionales —como la de vino y miel o la de leche, quemada al estilo crème brûlée—, pero también fusionándolas con otros sabores de antaño con elaboraciones como su torrija de poleá.

Esta receta que une dos de los postres más tradicionales de la gastronomía andaluza en uno solo, utilizando estas gachas dulces andaluzas como topping por encima de cada una de las torrijas. Además de su torrija de poleá, que ya acumuló ventas de récord el año pasado, en 2026 suman otra novedad a su surtido de torrijas. Se trata de una torrija de vino coronada con una crema de naranja y canela tostada, elaborada con las naranjas ecológicas del huerto familiar y siguiendo la receta de la abuela Toñi.