Confirman la muerte de un adolescente que sufrió una reacción alérgica a la carne tras la picadura de una garrapata

Un análisis forense asegura que el joven australiano fallecido en 2022 por la ingesta de unas salchichas se debió al síndrome de alfa-gal que le indujo un parásito

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Una garrapata sobre la piel
Una garrapata sobre la piel de una persona (AdobeStock)

Jeremy Webb tenía 16 años cuando organizó con sus amigos un viaje de acampada a Macmasters Beach, un enclave de bosques y extensas playas situado en el sureste de Australia. Sin embargo, lo que debía ser una escapada para disfrutar de la naturaleza acabó siendo una pesadilla.

Después de la comida, el joven australiano comenzó a sentir que le faltaba el aire y poco después se desmayó. Sus amigos intentaron reanimarle y le llevaron al hospital, donde finalmente murió. La primera hipótesis atribuyó el fallecimiento de Jeremy Webb al asma, pero el equipo forense no estuvo de acuerdo.

Jeremy Webb falleció en 2022, pero el equipo forense ha confirmado ahora que la causa de muerte del adolescente fue un shock anafiláctico producido por el consumo de las salchichas. Esto desencadenó un grave ataque de asma.

El pasado noviembre, el equipo médico diagnosticó de forma póstuma una alergia a la carne inducida por la picadura de garrapatas, conocido como síndrome de alfa-gal. Con esta condición, la ingesta de carne roja como la de res, cerdo y cordero puede resultar mortal. Jeremy Webb es el segundo caso confirmado en todo el mundo de muerte por alergia a la carne tras la mordida de este parásito.

La picadura de la garrapata y la alergia a la carne

La garrapata contiene en su saliva una molécula de azúcar denominada alfa-gal, abreviatura de galactosa-α-1,3-galactosa. El científico Alexander Gofton aclara que se trata de un tipo de azúcar que, de manera natural, no forma parte del organismo humano. Cuando la garrapata pica a una persona, la molécula de alfa-gal puede pasar al torrente sanguíneo.

En determinados individuos, el sistema inmunitario interpreta esta sustancia como una amenaza y responde produciendo moléculas vinculadas a las reacciones alérgicas, conocidas como anticuerpos IgE. De este modo, el organismo queda “sensibilizado” o preparado para reaccionar, aunque en ese momento no aparezca ningún síntoma inmediato.

La carne roja puede provocar
La carne roja puede provocar una reacción alérgica grave con el síndrome de alfa-gal (Freepik)

La reacción suele producirse más adelante, cuando la persona vuelve a entrar en contacto con la alfa-gal a través de la alimentación o de otros productos. Esto puede ocurrir, por ejemplo, al consumir carne de mamíferos o productos que contienen gelatina, como algunos caramelos o incluso determinados medicamentos. En estos casos, el contacto con la sustancia puede activar la respuesta del sistema inmunitario.

A diferencia de muchas alergias alimentarias, esta reacción no suele manifestarse de forma inmediata. Los síntomas pueden aparecer varias horas después de la ingesta del alimento o producto que contiene alfa-gal, lo que en ocasiones dificulta identificar el origen del problema.

Las manifestaciones de esta alergia pueden variar considerablemente en intensidad. En algunos casos se presentan síntomas relativamente leves, como urticaria o molestias gastrointestinales, entre ellas calambres abdominales o diarrea. Sin embargo, en situaciones más graves puede desencadenarse una reacción anafiláctica, una respuesta alérgica severa que afecta a sistemas vitales del organismo, como el respiratorio y el cardiovascular, y que requiere atención médica urgente.

Episodio: ¿Son malas las carnes procesadas?.

Cómo prevenir la picadura de una garrapata

La prevención de las picaduras de garrapata es la medida más eficaz para el síndrome de alfa-galla alergia a la carne de mamíferos. Actualmente no existe una cura para esta afección, por lo que reducir el contacto con estos parásitos resulta fundamental, especialmente en zonas donde son frecuentes. Cuando se realizan actividades al aire libre, como caminar, acampar o trabajar en áreas con vegetación densa, se recomienda utilizar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, como camisas de manga larga y pantalones largos.

También es aconsejable tomar medidas adicionales para disminuir el riesgo de que las garrapatas entren en contacto con la piel. Por ejemplo, meter los pantalones dentro de calcetines largos puede ayudar a impedir que los parásitos accedan a las piernas. El uso de sombreros de ala ancha y ropa de colores claros facilita detectar las garrapatas con mayor rapidez. Asimismo, aplicar repelentes de insectos —especialmente aquellos que contienen DEET— proporciona una protección adicional durante las actividades al aire libre.