Este es el mineral que supera al diamante como la sustancia más dura del mundo, según un estudio: descubierto en 1967 en una roca espacial

Este mineral tiene potencial para diversos ámbitos, como herramientas de corte, materiales para gestión térmica y sistemas de detección cuántica

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Una imagen de un diamante
Una imagen de un diamante (Canva)

Después de décadas de debate e investigación, por fin un estudio ha demostrado que existe un mineral que supera la dureza del diamante. Así, el valorado hasta ahora como el material más resistente de la Tierra ha sido desbancado por otro que fue descubierto por primera vez en 1967 en un meteorito. El diamante convencional debe su prestigio a la estructura cristalina cúbica de sus átomos de carbono, dispuestos en tetraedros que forman una red robusta.

Sin embargo, desde hace tiempo los científicos han contemplado que el diamante ‘hexagonal’, conocido como lonsdaleíta en términos científicos, tiene una estructura atómica que superaría al tradicional. El aspecto fundamental de este descubrimiento es que “tiene aplicaciones potenciales en muchos campos, por ejemplo en herramientas de corte, en materiales de gestión térmica y en detección cuántica”, ha declarado Chongxin Shan, codirector del estudio y físico de la Universidad de Zhengzhou, a Nature.

La primera identificación de la lonsdaleíta en una roca espacial que impactó en Arizona y formó el Cráter Meteorito ya llamó la atención de los especialistas. Al parecer, con este choque se habría transformado el grafito del meteorito en el diamante hexagonal, al que se bautizó en honor a la cristalógrafa Kathleen Lonsdale. Pese a que se ha tratado de replicar en distintas ocasiones, hasta ahora, los resultados siempre han sido objeto de debate. “Esta es la primera caracterización muy precisa de este material tan difícil de alcanzar”, ha afirmado Oliver Tschauner, cristalógrafo mineralógico de la Universidad de Nevada y revisor del artículo, para Nature.

Imagen de dos lonsdaleítas (Universidad
Imagen de dos lonsdaleítas (Universidad del Estado de Arizona/ Laurence Garvi, IGE)

Un 50% más duro que un diamante convencional

Las disputas sobre las réplicas anteriores surgieron a raíz de la difracción de rayos X, la técnica que determina la ordenación espacial, tridimensional y periódica de sus átomos. Oliver Tschauner, cristalógrafo mineralógico de la Universidad de Nevada, ha expresado para Nature que “hay cientos de afirmaciones de personas que creen haberlo visto”. No obstante, ha aclarado que para demostrar la estructura hexagonal de manera concluyente, “deben estar presentes algunos picos reveladores adicionales”.

Según ha podido comprobar él mismo, “este nuevo artículo muestra esos picos”. Mientras que el diamante convencional presenta una red en la que las capas atómicas están desplazadas en un patrón que se repite cada tres capas; en el diamante hexagonal, el patrón se repite cada dos capas, lo que crea enlaces más cortos y fuertes entre ellas. De esta forma, las simulaciones y predicciones sugieren que estas características son las que dotarían a la lonsdaleíta de una dureza superior en más del 50 % a la del diamante cúbico.

Su creación en los laboratorios, ante falta de muestras reales

Para obtener muestras milimétricas de diamante hexagonal, el físico Shan ha comenzado su procedimiento con grafito pirolítico altamente orientado. A este material lo sometieron a presiones de 20 gigapascales (200.000 veces la presión atmosférica) y temperaturas entre 1.300 y 1.900 ℃ para lograr la transformación —que se habría obtenido en el impacto del meteorito de Arizona—. Los ensayos confirmaron que el mineral obtenido era más rígido y resistente a la oxidación que el diamante cúbico, además de ligeramente más duro.

No obstante, este procedimiento no es el único que se ha desarrollado hasta ahora. Y es que en 2025, otros dos grupos de investigación lograron resultados similares de forma independiente. El físico Ho-kwang Mao, director del Centro de Investigación Avanzada en Ciencias Físicas de Shanghái, ha señalado que el trabajo chino “es muy similar al nuestro”. De hecho, ha asegurado que “no veo ninguna diferencia. Pero nos alegra que hayan reproducido nuestros resultados”.

Ante estos comentarios, el revisor de la última investigación ha matizado que “es casi lo mismo”, pero no idéntico. Los análisis de rayos X de Mao y su equipo carecen de uno o dos picos que se esperan en el diamante hexagonal puro. Así, ha determinado que solo el estudio chino mostró todos los rasgos distintivos. Por otro lado, un tercer grupo también reportó en 2025 la obtención de un diamante hexagonal “casi puro”, con dureza superior al diamante tradicional.

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“El objetivo ahora es encontrarlo” fuera de un laboratorio

A pesar de los resultados, Mao sostiene que la presencia de pequeñas cantidades de diamante cúbico, tanto en las muestras de su equipo como en el de Shan, podría ser la razón de que el diamante hexagonal no alcance la dureza prevista. “Si logramos eliminar todo eso, probablemente podamos hacerlo aún más duro”, añade para Nature.

Sin embargo, Shan concluye, por su parte, que en teoría todos los artículos aportados deberían ser suficientes para convencer a los escépticos que no creen en su existencia y la posibilidad de fabricarlo. En cambio, Tschauner afirma que el hallazgo también abre nuevas perspectivas para la investigación espacial. Por lo que “creo que necesitamos averiguar si realmente existe en la naturaleza. En la investigación de meteoritos, el objetivo ahora es encontrarlo”, afirma.