Alfredo Molina, veterinario: “Si puedes pagarte el último móvil del mercado pero no el tratamiento de tu mascota, el problema no es el dinero sino la prioridad”

No invertir a tiempo en la salud de un animal no solo puede acabar siendo más costoso económicamente, sino que también puede comprometer su calidad de vida o incluso su supervivencia

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Un gato en una consulta
Un gato en una consulta veterinaria. (Chivo Pets)

Tener una mascota es una responsabilidad. No basta con darle comida, un hogar y cariño; también implica asumir los gastos veterinarios que puedan surgir. Antes de dar el paso, es fundamental valorar ese lado y comprobar si son compatibles con el sueldo y otros gastos, especialmente a largo plazo. Incluso es recomendable contar con una hucha para imprevistos, por si la mascota se enferma o necesita una intervención urgente.

Sin embargo, no todo el mundo lo tiene en cuenta. Hay quienes prefieren destinar su dinero a caprichos antes que a la salud de sus animales. Ante esta situación, el veterinario Alfredo Molina ha denunciado en sus redes sociales lo que considera una gran hipocresía: personas que se quejan de los precios veterinarios, mientras llevan en el bolsillo el móvil de última generación.

“Hay personas que se quejan de los precios de los veterinarios y no quieren gastarse dinero en pruebas, pero llevan en su bolsillo el móvil de última generación”, comienza a explicar Molina en su vídeo de TikTok. Este experimentado profesional relata situaciones vividas en consulta, donde algunos clientes dudan a la hora de autorizar pruebas para su mascota por el precio. “Dudan de si hacer una analítica o una ecografía, pero sí que tienen dinero para copas, fiestas y viajes”, explica.

Una veterinaria revisa las patas
Una veterinaria revisa las patas de un perro. (Canva)

“Regatean sobre las vacunas o las consultas, pero no dudan en comprarse una tele nueva o ropa de marca”, añade. Según cuenta Molina, es habitual escuchar que “la salud animal es muy cara”, aunque, en su opinión, el problema es la prioridad que se le da. “Cuando no sabes lo que le pasa a tu mascota y te niegas a diagnosticar, no estás ahorrando, estás apostando. Y cuando la apuesta sale mal, el precio se multiplica: hospitalizaciones, cirugías, urgencias”, subraya.

No invertir a tiempo en la salud de un animal no solo puede acabar siendo más costoso económicamente, sino que también puede comprometer su calidad de vida o incluso su supervivencia. “Entonces aparece la culpa hacia el veterinario, como si la falta de decisiones previas no contara”, relata, recordando experiencias personales en consulta.

Su postura es clara: “Amar a tu mascota no es exigir soluciones baratas a problemas complejos” y añade “amar es asumir que cuidar cuesta, que prevenir cuesta menos y que un animal no es un gasto opcional que se ajusta cuando no te viene bien. Si no quieres priorizar su salud frente a tu ocio, lo que pasa después no es mala suerte, es consecuencia. Y si eres de estos, entonces he de decirte que, por favor, no tengas mascota”, concluye.

¿Cuánto destinan los españoles a sus mascotas?

Las mascotas son un elemento fundamental en muchas familias. En España, están presentes en el 49% de los hogares, con un censo estimado que supera los 30 millones de animales domésticos. Entre perros y gatos se contabilizan 10,9 millones, de los cuales aproximadamente el 85% son perros, según un estudio elaborado por la EAE Business School y difundido por Animal’s Health.

Un perro tumbado en un
Un perro tumbado en un sillón junto a su dueño. (Freepik) (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este fenómeno tiene una correlación directa en términos económicos. El informe señala que el gasto medio anual de los hogares españoles con mascotas se sitúa entre 500 y 1.000 euros, incluyendo alimentación, atención veterinaria, accesorios y otros servicios. Solo la alimentación representa entre 40 y 60 euros mensuales por animal, mientras que los gastos veterinarios ocupan el segundo lugar.

“En 2024, una consulta estándar supera los 35 euros, mientras que una intervención quirúrgica menor puede alcanzar los 300 euros, sin contar urgencias o tratamientos prolongados”, explica la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (Amvac), indicando que los gastos veterinarios pueden suponer hasta el 45% del gasto total en mascotas.