Los investigadores aseguran que estas tortugas se están extinguiendo por el “acoso” de los machos hacia las hembras

Las agresiones que sufren, motivadas por la mayor proporción de ejemplares macho, lleva a muchas hembras a precipitarse por acantilados

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Las tortugas Hermann de la la isla de Golem Grad, en Macedonia del Norte, se enfrentan a la extinción. (Orchi/Wikimedia Commons)
Las tortugas Hermann de la la isla de Golem Grad, en Macedonia del Norte, se enfrentan a la extinción. (Orchi/Wikimedia Commons)

En la actualidad, el ser humano está empujando a miles de especies hacia su extinción, a través de la degradación de los ecosistemas o la sobreexplotación, entre otros. Sin embargo, la desaparición de animales y plantas en la actualidad no siempre se debe a razones antropogénicas.

Un reciente estudio realizado por investigadores de la Sociedad Ecológica de Macedonia y publicado en la revista científica Ecology Letters ha señalado que una población insular de tortugas se enfrenta gravemente a la extinción por el “acoso” que los machos realizan sobre las hembras.

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La investigación se centra en las tortugas Hermann (Testudo hermanni) de la isla de Golem Grad, ubicada en el lago Prespa, en Macedonia del Norte. Pese a que su población es densa, la mayor proporción de machos —aproximadamente 19 por cada hembra— provoca un sistema de apareamiento coercitivo que lleva a estas a lesiones copulativas, a riesgo de caídas por acantilados y a unas tasas de reproducción reducidas.

Isla Golem Grad, en el lago Prespa (Macedonia del Norte). (MartinDimitrievski/Wikimedia Commons)
Isla Golem Grad, en el lago Prespa (Macedonia del Norte). (MartinDimitrievski/Wikimedia Commons)

Esta situación podría generar un vórtice de extinción —proceso de retroalimentación a través del que una población pequeña sigue disminuyendo por el aumento de su vulnerabilidad a medida que se reduce el número de ejemplares— que llevase finalmente a estas tortugas a su desaparición. De hecho, los 16 años de datos de captura y recaptura ya revelan “un evento de extinción en curso y predicen que la última hembra insular morirá en 2083″.

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Lesiones y riesgo de caídas fatales

Hasta el momento, estas dinámicas no se habían documentando nunca en la naturaleza. “Los machos sexualmente coercitivos superan considerablemente en número a las hembras, les infligen graves lesiones copulativas y las exponen al riesgo de caídas fatales desde las escarpadas paredes rocosas de la meseta insular”, señala el estudio.

Así, la desproporción entre machos y hembras provoca que los primeros acaben realizando un acoso contra las segundas. El cortejo, además, resulta agresivo, ya que chocan entre ellas y se muerden. Junto a esto, la cópula también les provoca heridas genitales, que los investigadores han detectado en tres de cada cuatro hembras de esta población.

Ante la insistencia, estas tortugas acaban siendo empujadas o se precipitan por acantilados. Para comprobar esto, el equipo de la Sociedad Ecológica de Macedonia realizaron el siguiente experimento: introdujeron una hembra en un recinto temporal con una salida que llevaba a una caída corta y amortiguada; no era hasta el momento en el que se introducían cinco machos en el reciento que la hembra se precipitaba hacia la salida, demostrando que esta conducta está potenciada por la presencia de los ejemplares macho. Aunque de estas caídas fatales también pueden ser víctimas ellos, el número de fallecimientos de las hembras es significativamente mayor.

Safari Madrid y SEPRON han rescatado a un ejemplar de tortuga mordedora en un lago de un parque de Mentrida, en Toledo. El animal fue avistado por un grupo de adolescentes que avisó a las entitades.

Estas conductas tienen serias consecuencias en la reproducción de la población: “Las hembras acosadas están demacradas, se reproducen con menos frecuencia, producen nidadas más pequeñas y tienen tasas de supervivencia anual más bajas en comparación con las hembras de una población continental vecina", apuntan los investigadores del estudio publicado en Ecology Letters.

De hecho, tras realizar pruebas a los ejemplares hembras descubrieron que, debido a esta situación, muchas de ellas son estériles: solamente el 15 % ponen huevos.

La menor tasa de reproducción, sumada a la alta mortalidad de las tortugas Hermann hembras llevará a la población de la isla de Golem Grad a la extinción, según predice el estudio si se continúa con el ritmo de esta tendencia. Los datos no son iguales en la población continental, lo que demuestra que el declive de esta tortuga se debe a un sistema de apareamiento coercitivo motivado por la preponderancia de los machos.

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