Qué pasa si echas diesel a un coche de gasolina: así es como puedes arreglarlo

Un error común puede causar graves averías, además de suponer un coste elevado para el propietario del vehículo

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Un surtidor de gasolina en
Un surtidor de gasolina en el que un coche está repostando. / REUTERS - Bing Guan - File Photo

Cualquier persona mayor de edad puede echar gasolina a su vehículo, independientemente de que lo haya hecho con anterioridad, un par veces o veinte años. Y es irrelevante cuánto tiempo lleva al volante para cometer un error que puede salirle caro a tu vehículo: echar diesel a un coche de gasolina o viceversa. Por ello, es de vital importancia para la supervivencia del automóvil que se conozcan las pautas para proceder al respecto.

Sobre todo, porque son más de 70.000 conductores en España los que repostan cada año el combustible equivocado en sus vehículos, según datos del Real Automóvil Club de España (RACE). Este error, que afecta sobre todo a vehículos diésel, persiste a pesar de los cambios en el diseño de los boquereles de las gasolineras, implementados para reducir la confusión entre gasolina y diésel.

La boquilla de los surtidores diésel es más ancha, lo que prácticamente impide introducir este combustible en un depósito de gasolina. Sin embargo, la manguera de gasolina todavía puede insertarse en el depósito de un coche diésel, lo que facilita que la equivocación ocurra principalmente en ese tipo de vehículos.

Repostar el combustible equivocado provoca averías graves y costosas

El RACE advierte que circular tras haber repostado el combustible equivocado expone al motor a averías graves, cuyo coste debe asumir el propio conductor. Según la entidad, la solución requiere trasladar el vehículo a un taller especializado, donde se vacía el depósito, se extrae el carburante incorrecto y se reemplaza el filtro principal. Además, el proceso puede implicar gastos importantes y la cobertura del seguro depende de las condiciones pactadas en la póliza.

El fenómeno cobra relevancia ante la proliferación de gasolineras de bajo coste en el país. Un gasolinero consultado explica que “de cada tres depósitos, uno viene de una estación de bajo coste”, lo que incrementa la preocupación sobre la calidad de los combustibles y el riesgo de incidentes asociados a la falta de supervisión o información en estos puntos de suministro.

El profesional subraya que los combustibles de bajo coste pueden tener menos aditivos, lo que repercute en el rendimiento y la vida útil del motor. Aunque la diferencia actual de tamaños ha reducido la posibilidad de equivocación, el riesgo sigue existiendo en los vehículos diésel. La recomendación de los especialistas es revisar atentamente los letreros y las etiquetas de los surtidores, así como evitar distracciones durante el repostaje.

Riesgos para el vehículo: repostar con el motor encendido

Otra práctica que genera riesgos es repostar con el motor encendido o manipular el depósito sin descargar la electricidad estática del cuerpo. La presencia de energía estática puede provocar chispas y aumentar el peligro de incendio en caso de fuga de vapores, especialmente en estaciones con poca ventilación. Para minimizar estos riesgos, los expertos recomiendan apagar el vehículo completamente antes de repostar y tocar una superficie metálica para descargar la electricidad antes de manipular la manguera.

El INE confirma la subida del IPC en noviembre al 2,4% por la gasolina y la luz.

Según las cifras del RACE, el error de repostar combustible equivocado representa un porcentaje relevante de las asistencias en carretera cada año, y la organización insiste en la importancia de actuar con rapidez si se detecta el fallo antes de arrancar el motor. El conductor debe evitar poner en marcha el vehículo y solicitar asistencia lo antes posible para limitar los daños mecánicos y los costes de reparación.