La prohibición del burka en espacios públicos, el ‘melón’ que vuelve al Congreso y que divide al PSOE

Los socialistas coinciden en que es una cuestión que debe debatirse “desde la serenidad y la responsabilidad”, pero ya hay antecedentes de prohibiciones aprobadas desde consistorios socialistas

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Imagen de archivo de una
Imagen de archivo de una mujer vestida con un niqab. (REUTERS/Arnd Wiegmann)

El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes la iniciativa de Vox apoyada por el PP para prohibir el uso en los espacios públicos del burka y el niqab, pero el debate de fondo sobre restringir determinadas prendas religiosas que se consideran “opresoras de la mujer” ha abierto un melón que divide a la Cámara Baja.

Primero, porque no todas las fuerzas han votado por el mismo motivo en contra de su toma en consideración. El partidos de Carles Puigdemont se ha mostrado a favor de eliminar esta prenda religiosa, pero su ‘no’ ha llegado porque el autor ha sido el partido de Santiago Abascal. “Decimos no al fascismo de Vox, al populismo y al falso buenismo de las izquierdas”, ha sostenido Junts.

De hecho, la formación posconvergente matizó después que presentarán su propuesta de ley de prohibición del uso del burka en espacios públicos que incluye la delegación en Cataluña de las competencias estatales en materia de seguridad e identificación de personas. Sin dar demasiados detalles, la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, aseguró que, “en poco más de un mes”, pueda debatirse y votarse en Pleno, ya que su norma ”responde a los valores de Catalunya y también pasa los filtros europeos”.

El PSOE pide un debate razonable

El PSOE no ha cerrado la puerta a estudiar la proposición de Junts, pero sí se ha mostrado muy crítico con el enfoque de Vox, que consideran estigmatiza a la mujer migrante, “que viene a trabajar a nuestro país y que por el hecho de tener una religión distinta los criminaliza”. “[Vox] dice que son una amenaza para la seguridad nacional”, afirmó el portavoz del PSOE, Patxi López. Y lo cierto es que el texto que se ha rechazado este martes en Pleno se escuda en una supuesta “circulación masiva” de personas con el rostro oculto, cuando en realidad, el uso del burka es testimonial en nuestro país.

El portavoz del PSOE en
El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López elogia que Junts no apoye la prohibición del burka presentada por Vox y se compromete a estudiar la suya.

El PSOE, no obstante, coincide en que es un debate que debe abordarse “desde la serenidad y la seriedad”. “¿Nos parece bien el burka? No. ¿Debería de haber un debate sereno y razonable? Si, pero la medida de Vox pretende avivar el odio", afirmó López . ¿Y cual es la forma de abordarla? Desde la bancada socialista reconocen que no tienen la fórmula porque no hay una posición unánime en el partido a la hora de abordar la cuestión. No la hay en la formación nacional y menos en los consistorios socialistas.

El alcalde socialista de Lleida que quiso prohibir el burka

Porque mientras se han rechazado proposiciones similares en los consistorios, ya hay antecedentes previos en la política local catalana de aprobaciones con el voto socialista. En 2010, el entonces alcalde de Lleida, Àngel Ros, intentó acabar con el burka implementando una medida restrictiva de carácter pionero en el ámbito municipal, argumentando que esta prenda incumplía “los valores de igualdad de género y libertad” y suponía.

La portavoz de Juts, Míriam Nogueras, opina sobre la prohibición del burka propuesta por Vox. (Congreso de los Diputados)

Ros aplicó la restricción a los equipamientos municipales —incluidos edificios como bibliotecas, centros cívicos, pabellones deportivos e instalaciones educativas— en un intento por sortear las limitaciones legales que impedían entonces prohibir este tipo de vestimenta en la vía pública, apoyándose en un informe jurídico elaborado por el propio consistorio.

Este dictamen dejaba fuera la posibilidad de regular el velo integral fuera de los edificios municipales por entender que supondría una restricción indebida de derechos fundamentales, especialmente la libertad religiosa. Años después de la aprobación de la ordenanza, el Tribunal Supremo terminó por invalidarla al estimar un recurso presentado por la asociación musulmana Watani, argumentando que la Constitución garantiza la libertad religiosa.

También en 2010, en el Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, se aprobó una medida impulsada por el PP de Dolors Montserrat con los votos favorables de los socialistas, que argumentaron que “va contra los derechos de las mujeres y las hace invisibles“.

Una norma que disfraza el racismo de feminismo

Desde la izquierda más allá del PSOE también han tachado la proposición de “retrógrada” y que criminaliza a la mujer migrante. La portavoz de Sumar, Verónica Barbero aseguró que los votos de su partido nunca irían a apoyar cualquier medida que “multe a esas mujeres o echarlas de España”.

“Es obvio que esta no es una ley para proteger a la mujer. A Vox no le importa absolutamente nada lo que hay debajo del burka. Lo demuestran cuando hacen caer las medidas de protección de la mujer frente a la violencia de género en el Congreso”, criticó en una rueda de prensa en el Congreso la portavoz de los Comunes, Aina Vidal. “La libertad de profesar cada religión está garantizada en la Constitución”, añadió la diputada de Más Madrid, Tesh Sidi.