El alcalde fue a visitar a una vecina que cumplía 103 años: la mujer llevaba muerta en su casa varios años

La anciana vivía en una aldea rural con su hija de 82 años la cual había ocultado el cadáver en el sótano

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La mujer llevaba años muerta
La mujer llevaba años muerta en su domicilio. (Ben B. Braun/The Deseret News via AP)

El alcalde de Ruhmannsfelden (Alemania), una pequeña localidad de Baviera con apenas 2.000 habitantes, se preparaba para cumplir con una de las tradiciones más arraigadas de la región: felicitar en persona a la vecina de mayor edad en su cumpleaños. Este año, la homenajeada iba a alcanzar los 103 años, y la cita prometía ser motivo de orgullo local. Sin embargo, lo que debía ser una celebración se transformó en un suceso estremecedor cuando el funcionario descubrió que la mujer había fallecido hacía varios años y su cuerpo seguía en la vivienda.

En muchas aldeas rurales de Alemania, es costumbre que el alcalde visite a los vecinos más longevos para entregarles personalmente sus felicitaciones y reconocer su trayectoria en la comunidad. El alcalde de Ruhmannsfelden ya había intentado instaurar la tradición cuando la anciana cumplió 95 años, pero nunca logró verla: la hija de la mujer siempre ofrecía excusas, alegando problemas de salud. Ni en el centenario, ni en los cumpleaños siguientes, el intento prosperó. La reiterada negativa y la falta de contacto directo comenzaron a alimentar las sospechas.

Las dudas del alcalde se intensificaron en vísperas del 103º aniversario, cuando nuevamente no fue posible visitar a la residente. Ante la persistencia de la situación, decidió dar aviso a las autoridades judiciales. A principios de febrero de 2026, la policía irrumpió en la vivienda y realizó un hallazgo : el cuerpo de la anciana, profundamente momificado, yacía en el sótano de la casa familiar.

¿Cómo fue posible ocultar la muerte durante años?

La investigación policial reveló que la hija de la fallecida, de 82 años, convivió durante años con el cuerpo de su madre. Todo indica que la negativa a recibir visitas oficiales escondía un motivo económico: la hija habría ocultado el deceso para seguir recibiendo una asignación mensual de aproximadamente 1.500 euros. La vivienda se transformó en un escenario de aislamiento, donde el paso del tiempo y la falta de contacto con el exterior facilitaron el engaño.

La hija ocultó el cadáver
La hija ocultó el cadáver en la vivienda. (Freepik)

El caso sorprendió incluso a las autoridades locales, ya que la tradición de visitar a los ancianos suele funcionar como un modo de control social y acompañamiento para los más mayores. Sin embargo, la combinación de excusas reiteradas, aislamiento y confianza en la palabra de la hija permitió que la situación pasara inadvertida varios años. El cuerpo, al estar en un ambiente cerrado y poco ventilado, presentó un avanzado estado de momificación, lo que dificultó aún más la detección temprana del fallecimiento y la obtención de datos forenses.

Consecuencias legales y situación actual

Tras el hallazgo, la policía alemana abrió una investigación por fraude contra la hija de la fallecida. El cobro continuado de la pensión vitalicia, pese a la muerte de la beneficiaria, constituye un delito grave en el sistema legal alemán. La sospechosa fue trasladada a una clínica especializada, en espera de avanzar en las diligencias judiciales. Las autoridades no han podido precisar cuánto tiempo llevaba el cuerpo en ese estado, ni la fecha exacta de la muerte, aunque todo apunta a varios años de ocultamiento deliberado.

Las consecuencias legales de ocultar
Las consecuencias legales de ocultar cadáver y cobrar la pensión. (REUTERS/Jill Connelly)

El caso generó conmoción en Ruhmannsfelden y en toda Baviera, ya que pone en tela de juicio la efectividad de los mecanismos de control sobre el bienestar de los ancianos que viven solos o con familiares. Además, resalta la vulnerabilidad de las personas mayores, especialmente cuando dependen de una sola persona para el contacto con el resto de la sociedad. Por ahora, las investigaciones continúan y la justicia deberá determinar las responsabilidades penales y civiles de la hija, así como revisar los procedimientos de seguimiento social en la comunidad.