El camino de Felipe González hacia la oposición a Pedro Sánchez: 10 años de críticas desembocan en su “voto en blanco”

Desde hace años ha dejado claro su rechazo a muchas de las decisiones del Gobierno, distanciándose cada vez más de su partido

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El expresidente del Gobierno Felipe González ha reprochado al PSOE la falta total de autocrítica tras las derrotas electorales en Aragóny Extremadura.

Esta semana Felipe González ha vuelto a ser noticia por sus críticas al PSOE. Ha llegado a asegurar que va a “votar en blanco” en las próximas elecciones por la “falta total” de transparencia y sentir que su partido, en el momento actual, no le “representa”. El Gobierno ha sido tajante en esta ocasión a través de contundentes respuestas de varios ministros al que fue presidente del Gobierno.

En sus declaraciones en Los Desayunos del Ateneo aclaró que no votará al PP por lo que considera una falta de proyecto al limitarse a criticar al Gobierno. No obstante, personalidades del PSOE han señalado que su discurso es parecido al de Alberto Núñez Feijóo. Patxi López aseguró horas después que “es una pena” que se haya convertido en “una referencia para la derecha de este país”.

Aunque haya subido el tono, la posición de Felipe González no es una novedad. Desde hace años ha dejado claro su rechazo a muchas de las decisiones de Pedro Sánchez, distanciándose cada vez más de su partido. La realidad es que nunca ha sido un apoyo del actual presidente. Recientemente ha recordado que “su candidato” siempre ha sido Eduardo Madina, rival de Sánchez en las primarias de 2024.

Felipe González pide al Gobierno que facilite la vuelta de Edmundo González a Caracas.

El origen de su rivalidad

“Dudo que pueda hablar más de media hora sobre España”, dijo Felipe en 2016, cuando nació su oposición pública al líder de su partido. Desde entonces, durante una década ha vertido opiniones negativas sobre la gestión del PSOE, especialmente tras su llegada al Gobierno. “Creo que se interesa mucho más por su partido que por el país”, dijo en aquella entrevista con Politique Internationale.

Después de apoyar a Madina en 2014, volvió a chocar con Sánchez en 2017. Como explicó el presidente en una entrevista en El Diario, él estaba “en el bando” de votar en contra de Mariano Rajoy, mientras que González estaba en “el de la abstención”. De hecho, Felipe afirmó en aquel momento que ni el PP ni el PSOE deberían bloquearse las legislaturas, para evitar necesitar pactos con otras formaciones. En ese contexto, García-Page dijo en La Sexta que el antiguo mandatario se sintió “engañado” porque Sánchez le aseguró que se abstendría.

Durante los siguientes años algunos medios señalaron que Pedro Sánchez trató de reconciliarse con varones del partido con los que había chocado en esta división interna. El Español publicó una supuesta cena entre ambos en 2018 que buscaba su reconciliación. Sin embargo, no llegó a materializarse, ya que los pasos de Pedro Sánchez siguieron provocando las críticas del veterano.

En 2021, el Congreso del PSOE permitió ver una de las últimas imágenes de ambos con el hacha de guerra enterrada. Ambos se abrazaron y Felipe González dijo que él solo opinaba de “buena fe” pero que nunca intervendría para extender en el partido su contrariedad con el elegido líder en los comicios primarios. Un año después, también estuvieron juntos en el acto de aniversario de la presidencia de González.

Pedro Sánchez y Felipe González
Pedro Sánchez y Felipe González juntos en un evento del partido (PSOE)

Oposición total a Pedro Sánchez

No es progresista querer romper España o dividirla. Es tanto como dividir a los españoles”, afirmó Felipe González en 2020. Los pactos alcanzados por el Gobierno con partidos nacionalistas supuso la ruptura total del expresidente con la formación socialista actual. En los últimos seis años los dardos de González han ido impactando más cerca de la diana con Sánchez en el centro.

La amnistía a Puigdemont y el resto de involucrados en el Procés provocó el momento de mayor discordia. El exlíder aseguró en repetidas ocasiones que no cabía en la Constitución, oponiéndose frontalmente a esta decisión para poder formar Gobierno. “No es un chicle que se pueda estirar” para añadir la autodeterminación o la amnistía, explicó en 2023 con Carlos Alsina en Onda Cero.

El PSOE era un proyecto de país y ahora no lo es”, dijo en 2024. En los últimos dos años sus críticas han seguido creciendo, incluyendo otras cuestiones como la gestión de la DANA. En este 2026, en su última aparición ha reconocido que no votará al PSOE porque “no le representa”, estableciendo su rechazo definitivo a Pedro Sánchez.