Sebastián Ramírez, abogado laboralista: “Cuidado, una captura de pantalla puede no servirte en un juicio”

Los tribunales pueden admitir este documento como prueba si se da un conflicto laboral y otro proceso judicial, pero debe cumplir ciertos requisitos para acreditar su autenticidad y evitar fraudes

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Sebastián Ramírez, abogado laboralista: “Cuidado,
Sebastián Ramírez, abogado laboralista: “Cuidado, una captura de pantalla puede no servirte en un juicio”. (Montaje Infobae)

En un mundo cada vez más digitalizado, las relaciones laborales se desarrollan tanto en espacios físicos como en espacios virtuales. Ya sea una conversación con un compañero de trabajo, una instrucción de última hora o un intercambio de mensajes con un cliente, la comunicación a través de aplicaciones como WhatsApp se ha convertido en parte de nuestra rutina diaria también en el mundo profesional. Aunque estas situaciones pueden pasar indapvertidas, representan una potencial ventaja importante para el empleado en caso de que se de un concflicto laboral: estas conversaciones quedan registradas y a veces pueden utilizarse en el juicio.

La validez de las capturas de pantalla de WhatsApp en los procesos judiciales, y en particular en los laborales, suele generar dudas entre quienes enfrentan un litigio. Frente a esta incertidumbre, el abogado laboralista Sebastián Ramírez aclara que estos elementos pueden desempeñar un papel importante, aunque no absoluto, dentro de un juicio.

En un video publicado en su perfil de TikTok (@leyesconsebas), Ramírez explica que “una captura de pantalla puede servir como una prueba indiciaria, es decir, que se puede apoyar en otras pruebas más sólidas, pero que puede servir de referencia”. Esto significa que su “peso probatorio depende, en gran medida, de la existencia de otros elementos que refuercen su veracidad”. En efecto, la Ley de Enjuiciamiento Civil (art. 299) española reconoce expresamente que se admitirán medios que permitan archivar o reproducir palabras e imágenes relevantes para un proceso, incluidos los medios electrónicos, siempre que sean pertinentes para acreditar hechos relevantes.

Peritaje informático

Para el especialista, lo fundamental para garantizar la validez legal de una captura de pantalla es contar con la intervención de un experto cualificado. “Para que una captura de pantalla tenga toda la validez legal, debe ser revisada por un perito informático, que sea el que determine que efectivamente ese número de teléfono, es decir, el tuyo, envió ese mensaje o lo recibió de ese otro número”, explica el letrado.

Primer plano de un teléfono
Primer plano de un teléfono inteligente mostrando una conversación en la aplicación de mensajería WhatsApp. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este proceso técnico busca evitar fraudes. Como advierte Ramírez, “a día de hoy cualquiera puede modificar una conversación y que no sea verdad esa captura de pantalla”. Por ello, la figura del perito informático se convierte en una garantía de autenticidad ante los tribunales y permite que la captura pueda enlazarse con la cadena de custodia de la prueba digital.

Admisión y límites en los juzgados

A pesar de las precauciones, Ramírez reconoce que la práctica judicial no siempre descarta este tipo de pruebas: “como norma general también tengo que decir que debe apoyarse en otras pruebas más sólidas, pero por sí solas, las he visto que muchos juzgados las admiten y sirven para determinar en un sentido u otro”.

Esto coincide con recientes criterios jurisprudenciales del Tribunal Supremo español, que han confirmado que las conversaciones de WhatsApp pueden ser valoradas como prueba si existen garantías suficientes de autenticidad e integridad. Sin embargo, otras resoluciones, como la del Tribunal Superior de Justicia de Aragón 132/2025, han reiterado que los pantallazos sin autenticación no pueden acreditar fehacientemente la identidad de los interlocutores, la fecha o la ausencia de manipulación.