Descubren por qué algunos tratamientos contra el cáncer dejan de funcionar

Un estudio de investigadores canadienses ha dado un paso al frente en el desarrollo de inmunoterapias

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Una mujer durante la sesión
Una mujer durante la sesión de quimioterapia (AdobeStock)

Uno de los grandes desafíos de la oncología, más allá de los obstáculos en la investigación, es descubrir qué ocurre con los tratamientos que dejan de funcionar. En los últimos años, buena parte de los esfuerzos de la comunidad científica se ha enfocado en entender el mecanismo por el que una terapia que, hasta el momento era efectiva, de repente deja de ser útil para el paciente.

Con el objetivo de responder a esta cuestión, un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal de Canadá ha identificado una molécula clave en la superficie de los linfocitos T que actúa como un freno interno e independiente del propio tumor en la respuesta inmune. El hallazgo de este mecanismo supone un cambio de paradigma respecto al funcionamiento conocido de las inmunoterapias actuales.

Los resultados de este descubrimiento han sido publicados en la revista Nature y revelan que, a diferencia de otras moléculas supresoras, la SLAMF6 no requiere de la presencia ni interacción directa con células tumorales para inhibir la actividad de los linfocitos T. Según señala el equipo encabezado por el profesor André Veillette, esta molécula se activa de manera autónoma en la superficie de las propias células inmunitarias y envía señales que bloquean su función, impidiendo que los linfocitos T puedan atacar las células cancerosas de forma eficaz. Esta característica diferencia a SLAMF6 de otros puntos de control inmune previamente descritos, como PD1 y PDL1, que operan principalmente como respuesta a señales externas derivadas del tumor.

Liberar los frenos del sistema inmunitario

Hasta ahora, los tratamientos más avanzados de inmunoterapia buscan “liberar los frenos” que el tumor impone al sistema inmunitario. Sin embargo, una gran parte de los pacientes no obtiene respuesta o ve cómo la eficacia de estas terapias disminuye con el tiempo. Esta limitación ha impulsado al grupo de Veillette a desarrollar un nuevo enfoque para contrarrestar la acción de SLAMF6.

Según explica el propio equipo en declaraciones recogidas por Medical Xpress, han creado anticuerpos monoclonales que bloquean la capacidad de SLAMF6 para interactuar consigo misma en la superficie de los linfocitos T. Las pruebas realizadas en modelos de ratones han demostrado que estos anticuerpos aumentan notablemente la activación de las células inmunes y su efecto antitumoral, superando a todas las alternativas experimentales previas contra SLAMF6.

El potencial terapéutico de estos nuevos anticuerpos es especialmente prometedor para aquellas personas que han dejado de responder a los actuales tratamientos con inhibidores de PD1 o PDL1. Los investigadores consideran posible emplear el nuevo enfoque tanto en monoterapia como en combinación con otras estrategias de estimulación del sistema inmunitario.

La investigación continúa ahora con la preparación de ensayos clínicos en fases iniciales que permitan valorar la seguridad y la eficacia de estos anticuerpos en pacientes afectados por tumores sólidos o neoplasias hematológicas. Desde el Instituto de Investigaciones Clínicas de Montreal (IRCM), su presidente y director científico, el doctor Jean-François Côté, ha destacado la trascendencia del trabajo realizado por el equipo de Veillette: “El descubrimiento de un freno interno desconocido hasta la fecha y el desarrollo de anticuerpos capaces de neutralizarlo, abre un nuevo capítulo en la inmunoterapia”.

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El futuro de la oncología está en las terapias de precisión

Como ha señalado Côté a Medical Xpress, estos resultados nacen de una estrategia orientada al desarrollo de terapias de precisión y suponen una aportación innovadora para superar las limitaciones actuales del tratamiento oncológico. El estudio sitúa a estos anticuerpos como candidatos destacados para una nueva generación de inmunoterapias contra el cáncer.

Los propios investigadores han subrayado que la investigación en torno a SLAMF6 ejemplifica el potencial de la “investigación traslacional”, aquella que transforma los descubrimientos fundamentales en soluciones clínicas de aplicación directa.