Así es Club 61, el restaurante clandestino en el que cenó la plantilla del Real Madrid: milanesa de Wagyu, tortellini de caviar y cócteles

Por iniciativa del vestuario, la plantilla compartió mesa en uno de los locales de moda de Madrid, un club clandestino propiedad del grupo marbellí Mosh

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Sixtyone, el local clandestino donde
Sixtyone, el local clandestino donde tuvo lugar la cena del Real Madrid (Instagram)

Es la cena más comentada de la semana, y promete convertirse en una de las imágenes que marquen el mes de febrero. Al menos, en lo que a actualidad futbolística se refiere. En la noche del martes 10 de febrero, los jugadores del Real Madrid salieron de cena, un plan gastronómico al que acudió toda la plantilla sin excepción, incluso los lesionados, pero al que no estaba invitado el cuerpo técnico del equipo blanco. Una noche de copas, risas y buena comida que muchos han interpretado como un símbolo de unión ante una de las etapas más complicadas de la temporada.

Para la especial velada no escogieron un local al azar. Todo ocurrió en el número 61 de la calle José Abascal, en un club-restaurante rodeado de misterios al que, por cierto, invitaron Mbappé y Vinicius. El escenario fue 61. (leído sixtyone), uno de los indiscutibles locales de moda de la capital, un local lleno de secretos y al que rodea un aura de auténtica exclusividad. Lo refleja a la perfección la cuenta de Instagram del restaurante; sin ubicación, privada y con un único perfil ‘seguido’. El misterio está servido.

La plantilla del Real Madrid
La plantilla del Real Madrid se une al completo en una cena privada (Instagram / @vinijr)

Desde su apertura el pasado mes de diciembre, 61. ha atraído la atención de muchos, entre ellos a figuras del famoseo que buscan en este restaurante un lugar de distensión, comida y cócteles sin cámaras en la sala. Antes ya habían pasado por estas mesas los futbolistas Vinicius Jr. y Kylian Mbappé, encargados de organizar este exclusivo plan, pero también actores como Arón Piper y Ester Expósito, o nombres del mundo de la canción como Ozuna.

Este restaurante, convertido en club nocturno pasadas las 00.00, es la primera apertura en Madrid del grupo Mosh, un entramado de proyectos gastronómicos ya consolidado en Marbella, donde inició su expansión. El grupo nació en 2016 con la apertura de Mosh Fun Kitchen y continuó con proyectos emblemáticos del ocio marbellí como Playa Padre (2017), Momento (2018), Motel Particulier (2020), Nido Estepona (2021) y La Cabane (2023). Aterrizan ahora en Madrid, con un proyecto que promete dar tanto de qué hablar como lo hacen sus invitados de clase VIP.

Arte, cócteles y producto

61. se define a sí mismo como un ‘Art Dining Club’, término lleno de pretensiones pero muy adecuado para explicar lo que ocurre dentro de estas cuatro paredes. El local se presenta como una auténtica embajada del arte, con paredes llenas de obras que se irán renovando de forma semestral. Es también un escenario de diseño, con piezas seleccionadas de artistas emergentes y de elementos cuidados hasta el último detalle: desde el vestuario del personal, diseñado por Casoná, hasta las velas de Loewe como decoración, pasando por la línea de calzado especial que Nike ha desarrollado para 61.

Sixtyone, el nuevo lugar de
Sixtyone, el nuevo lugar de moda en Madrid (Instagram / @salmanprivate)

En lo que a propuesta gastronómica se refiere, esta está liderada por Franco Franceschini, chef ejecutivo del grupo, un cocinero de raíces argentinas que se reflejan en la centralidad del buen producto y en las brasas de autor como medio predilecto. Su propuesta, pensada para compartir, incluye platos como la milanesa de Wagyu, el entrecôte Angus, el lenguado Meunière, los tacos de Wagyu o los tortellini de caviar. Una experiencia que tiene como ticket medio unos 100 euros por comensal.

A medida que la noche avanza, el restaurante se transforma en un club nocturno; la luz se atenúa, la música se intensifica, los espacios se reconfiguran y la experiencia cambia. Sale al escenario entonces su carta de cócteles de autor, expresados en una carta inspirada en las más conocidas obras de arte. Cada cóctel está identificado con una serie de colores, pantones que se traducen en sabores y que avisan al cliente de la naturaleza del trago elegido.