Por qué el cáncer de páncreas es tan letal: “La mitad de los pacientes ya presenta metástasis en el momento del diagnóstico”

El oncólogo José Ignacio Martín Valadés, Jefe de la Sección de Tumores Digestivos en MD Anderson Cancer Center Madrid, explica el ‘modus operandi’ de esta patología tan agresiva

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Un paciente durante una prueba
Un paciente durante una prueba de TAC (Freepik)

Es la enfermedad que ha ocupado los titulares de los últimos días. Cuando el doctor Mariano Barbacid y su equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) anunciaron hace unos días los resultados positivos de su estudio en ratones contra el cáncer de páncreas muchas personas ajenas a la enfermedad descubrieron la letalidad de este: aproximadamente el 92 % de quienes lo sufren no sobrevive.

En 2026, unas 10.405 personas serán diagnosticadas de cáncer de páncreas en España, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las estimaciones actuales revelarían que cinco años después de la noticia, solo 832 personas seguirían con vida. Es decir, únicamente en torno al 8 % de los pacientes sobrevive un lustro después. A pesar de no ser uno de los tumores más frecuentes, constituye la tercera causa de muerte por cáncer en España, solo por detrás del cáncer de pulmón y el cáncer colorrectal (cuyo número de casos anuales es mucho mayor —23.079 en el primero y 26.477 el segundo—).

Ante estas cifras parece inevitable preguntarse el porqué de su letalidad, qué tienen de diferente estos tumores para ofrecer este pésimo pronóstico. Como ocurre con todos los planteamientos complejos, la respuesta no es simple ni sencilla, aunque ello nos aleje de la navaja de Ockham.

El diagnóstico tardío por la inespecificidad de los síntomas es una de las principales razones que explican su especial agresividad, puesto que sus señales, al ser tan vagas, pueden confundirse con otras patologías. “A diferencia de otros tumores como el cáncer de colon, cérvix o mama, en el momento actual no disponemos de pruebas de cribado en la población general que pudieran permitir un diagnóstico precoz o en situaciones premalignas”, explica el doctor José Ignacio Martín Valadés, Jefe de la Sección de Tumores Digestivos en MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten en una entrevista con Infobae.

Todo ello se traduce en que “la mitad de los pacientes ya presenta metástasis en el momento del diagnóstico", un 30% presenta una enfermedad avanzada localmente y solo aproximadamente un 20% de ellos se diagnostica como enfermedad localizada susceptible de tratamiento quirúrgico, recoge el oncólogo.

A estos diagnósticos tardíos se les une unas características biológicas intrínsecamente agresivas que favorecen la metástasis y un riesgo alto de recaída. Además, en el cáncer de páncreas se da un microambiente tumoral que promueve la resistencia a distintas terapias: “Este es un elemento clave y característico del cáncer de páncreas; un estroma desmoplásico que impide la difusión de los fármacos quimioterápicos y un estado de ‘inmunosupresión local’ que le hace resistente a otros tratamientos como la inmunoterapia”.

Investigación en un laboratorio (Shutterstock)
Investigación en un laboratorio (Shutterstock)

Los síntomas vagos del cáncer de páncreas

La sintomatología del cáncer de páncreas es tan inespecífica que es común confundirlo con otras enfermedades, por ello es difícil establecer un patrón sintomático que ayude a su detección. En cambio, su ubicación puede dar ciertas pistas. “En función de la localización del tumor en el páncreas, a menudo condiciona una obstrucción en la vía biliar que hace que la persona que lo padece adquiera un color amarillento (ictericia), presente orina de color oscuro (coluria) y heces blanquecinas (acolia)”.

El doctor Martín Valadés también recoge otros síntomas, que son el dolor abdominal “que característicamente se irradia hacia la espalda o en cinturón”, pérdida de apetito, pérdida de peso sin causa aparente, saciedad precoz, digestiones pesadas o diarrea. “En otras ocasiones, puede diagnosticarse por complicaciones asociadas al propio tumor como pancreatitis aguda, trombosis o diabetes de reciente diagnóstico”.

La situación del cáncer de páncreas en España

En España, el cáncer de páncreas es el séptimo más frecuentemente diagnosticado. Además, su incidencia se ha duplicado en los últimos 25 años. Estos datos responden a un envejecimiento de la población, ya que las personas mayores de 60 años son el grupo de mayor riesgo. No obstante, el oncólogo señala una tendencia al alza de los casos en adultos jóvenes.

En España, las terapias disponibles para los pacientes, tanto en quimioterapia como radioterapia, son “de las mejores opciones”, asegura el oncólogo. Además, los hospitales participan en ensayos clínicos en los que se prueban “nuevos fármacos en desarrollo y tratamientos de soporte para la mejora de la calidad de vida de estos pacientes”. Todo ello se centra, principalmente, en el tratamiento del dolor, el apoyo a nivel nutricional y el control de complicaciones frecuentes, como es la trombosis.

En el año 2024 se produjeron en España 433.357 defunciones, solo 194 defunciones más que el pasado año en la misma fecha, según los datos provisionales del informe 'Defunciones según la Causa de Muerte', publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que por segundo año consecutivo sitúa a los tumores como primera causa de muerte en 2024, con un 26,6% del total de defunciones, seguidos de las enfermedades del sistema circulatorio (26%). Fuente: Europa Press

El estudio de Barbacid, un proyecto con mucho camino por recorrer

El equipo del CNIO ha logrado eliminar por completo el cáncer de páncreas en modelos de ratones gracias a una triple combinación terapéutica capaz y con una durabilidad nunca observada hasta ahora. “Supone un abordaje muy prometedor al actuar sobre distintas dianas moleculares clave en el desarrollo del cáncer de páncreas, con una base preclínica robusta y que abre un posibilidad de avance terapéutico ante un tumor que es intrínseca y característicamente resistente a la mayoría de los tratamientos", celebra el doctor Martín Valadés.

Sin embargo, aclara que “esto no supone una ‘cura ya disponible’ para los pacientes”, puesto que “para que pueda estar disponible en la práctica clínica, esta estrategia debe pasar por otras fases preclínicas y ensayos clínicos en humanos, que además de requerir años para poder desarrollarlos, deben confirmar la seguridad y eficacia frente a los tratamientos ya reconocidos, teniendo en cuenta que en ocasiones el resultado final en nuestros pacientes no siempre confirma el observado en modelos animales”.

Según declaraciones del doctor Barbacid a Espejo Público, el equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) espera comenzar los ensayos clínicos dentro de dos o tres años. Sin embargo, el coste para arrancar este proyecto en humanos es muy costoso: como mínimo, unos 30 millones de euros.

En los últimos seis años, la Fundación CRIS contra el Cáncer ha financiado el proyecto con más de tres millones de euros. Una cifra que sale de las aportaciones de socios, donaciones particulares, donativos de empresas y demás campañas solidarias. No obstante, la financiación es insuficiente.

El objetivo de CRIS contra el Cáncer se sitúa en los tres millones y medio de euros, pero por el momento rondan los 756.000 euros. Desde la fundación aseguran que entienden que “el cáncer es cosa de todos y el compromiso de la ciudadanía es fundamental para asegurar el estado de bienestar y el progreso social”.

Para colaborar con la campaña de CRIS contra el Cáncer, puede enviarse un bizum al código 07666 o una transferencia a la cuenta ES2700490627992490874609.